Estoy curioseando estos días por los portales inmobiliarios en busca de algún chollo en Aranda (no, de momento no hay muchos). Y me sorprende la cantidad de anuncios “incompletos” que te encuentras: anuncios sin fotos, o en los que te ponen fotos interiores pero no del exterior, o gente que oculta la dirección exacta… Lo mismo sucede con los carteles de “Se vende” que ves de vez en cuando: algunos no te dicen ni siquiera cuántas habitaciones tiene, sólo un número y a correr. Incluso me ha pasado de llamar a algún número, preguntar el precio y decirme que “el precio no te lo digo por teléfono” o “los metros no te puedo decir, mejor vienes a verlo”.

¡Qué ganas de perder y hacer perder el tiempo! Ocultar esa información es una estupidez. Me obliga a hacer cosas (llamar a un número, hacer una visita) para descubrir detalles (que perfectamente podrían haberme dado en el primer contacto) que pueden hacerme perder el interés. Pues coño, dame los detalles desde el minuto 1 y así ni me haces perder el tiempo averiguándolos ni lo pierdes tú dándomelos. Cuanto antes y con menos molestias podamos descartar candidatos no válidos (tanto tú como vendedor, como yo como comprador) mejor, ¿no crees?

Es el equivalente “en la vida real” al “don’t make me click“.

Lo mismo se puede aplicar a un “proceso de selección“, y se puede ver desde los dos lados de la negociación: es absurdo no dar todos los detalles de un puesto de trabajo (cosas tan básicas como el nombre de la empresa, o el rango salarial por ejemplo) desde el principio, porque lo único que consigues es tener que dedicar tiempo a posteriori un montón de candidatos que han ido casi “a ciegas” y que en realidad no tienen interés en el puesto (algo que te acabarán diciendo en algún momento del proceso). O desde el lado del candidato, es absurdo tratar de fingir que tienes un perfil determinado (exagerando unos rasgos, ocultando otros) cuando más tarde o más temprano la verdad va a salir a la luz (a lo largo del proceso o incluso una vez contratado) y, si es un “deal breaker” (un “rompetratos”, es decir, un punto imprescindible sin el cual no hay acuerdo) va a finalizar la negociación.

En definitiva, que en cualquier posible negociación creo que es bueno dejar claro, cuanto antes, aquéllos elementos esenciales que van a definir si hay o no hay acuerdo. No hacerlo no proporciona ninguna utilidad, sirve únicamente para demorarlo, perder el tiempo y hacérselo perder a otros.

Posts relacionados