“Pensaba que eras más serio”. Esto me lo dijo una persona durante el fin de semana en Sevilla, y lo dijo (o al menos yo lo entendí) como un cumplido. Es decir, que al conocerme personalmente descubrió a alguien más cordial, cercano y campechano (como el Rey :P) que la idea que se había construido de mí.

Me dejó pensativo. Por un lado me alegra que en persona sea capaz de transmitir esa imagen, que es la que yo tengo de mí mismo: creo que ser un buen profesional (o intentarlo) no está reñido con ser “buena gente” ni te lleva obligatoriamente a tener que ser sombrío y cirunspecto. Pero por otro lado, me “preocupa” (hasta cierto punto) que alguien pudiese tener esa idea sobre mí. ¿Será que la foto que uso habitualmente para identificarme (algo que se mencionó expresamente) resulta un tanto “agresiva”? ¿Igual es que mi forma de escribir es poco “cálida”?

No sé. Siempre he pensado que la forma en que yo abordo mi presencia en internet reflejaba de una forma bastante transparente mi forma de ser. Pero al encontrarme con esta situación, tengo que pensar: ¿no es así? ¿o igual es que no soy como creo ser?

Ya, ya, menuda paja mental :) . Pero es que este EBE, a parte de tener un buen puñado de pura “socialización”, me ha devuelto a casa con algunas cuestiones “profundas”…

Posts relacionados