Es curioso. El fin de semana pasado estuve en el EBE, rodeado de “blogueros” y demás gente de más vivir (EDITO: quería decir “gente de MAL vivir”, pero como bien me apuntan en los comentarios me he equivocado… ¿o no?). Éste último lo he pasado con mis amigos del Colegio Mayor (una costumbre que hemos conseguido mantener a lo largo del tiempo, la de quedar un fin de semana cada x meses en un sitio).

En Sevilla, centenares de personas “como yo” a las que eso de tener un blog, o escribir en twitter, o estar en redes sociales, o relacionarse intensamente a través de internet les parece algo normal y cotidiano. En Pamplona, un puñado de amigos (bueno, algunos de ellos; otros lo ven algo más normal) a los que estas cosas les parecen una frikada del quince y que encuentran “raro” (y hasta preocupante) que alguien se encuentre agusto así.

En fin, siempre viene bien de vez en cuando jugar en “terreno hostil” para ver el mundo de otra forma, y para cuestionarse lo que uno hace, y por qué lo hace. No digo que me vaya a replantear cosas, pero no viene mal hacer un poco de “examen de conciencia” de vez en cuando.

Posts relacionados