17 de November, 2008
¿Prohibido fumar? ¡Me la suda!

Ésta foto está tomada el pasado domingo, en el intercambiador de Avenida de América en Madrid, mientras esperaba mi autobús para volver a Aranda. Para quien no lo conozca, el intercambiador es un complejo subterráneo donde confluyen varias lÃneas de metro, lÃneas de autobuses de cercanÃas y lÃneas de autobuses de largo recorrido. Recalco lo de “subterráneo”: hasta tres pisos por debajo del nivel del suelo. ¿Ventilación? No es mala (teniendo en cuenta el volumen de vehÃculos que circulan por ahà se puede respirar) pero es artificial. Es, en definitiva, un espacio cerrado en el que está prohibido fumar. Algo que se recuerda con indicadores en cada columna… y en cada papelera. Y ya veis. Alguien decidió que la señal de prohibido fumar era para todos menos para él, y tuvo los santos cojones de fumarse un cigarro y echar la ceniza y la colilla encima de la propia señalización.
Qué rabia. Qué gentuza. Ojo, no estoy diciendo “los fumadores son gentuza”, ni mucho menos. Éste en concreto sà lo era. Pero si por casualidad no fumase, serÃa gentuza igualmente: si tuviera un perro dejarÃa las cacas en las aceras; si tuviera un coche se saltarÃa los semáforos en rojo o irÃa a 100 km/h por la ciudad, o dando luces a 180 por carretera pegado al culo del de delante, o ciego de alcohol y drogas; es el que pone la música a todo trapo a las 5 de la mañana, el que entra a mear en tu portal, el que deja el condón usado en la playa, el que deja el bosque lleno de basura cuando va de merendola, el que…
Gentuza que no es capaz de respetar las mÃnimas normas de comportamiento y de convivencia social. Y no estamos hablando de convencionalismos sociales o de ser “polÃticamente correctos”. Se trata de respetar, aunque sea mÃnimamente, a los demás.





15 comentarios
Y son tantos …. nos rodean ….
Yo soy fumadora, pero siempre he respetado los lugares que son prohÃbidos para fumadores, o también cuando voy a algún lugar de visita y las personas de la casa no fuman “Yo tampoco fumo” por respeto a los moradores. Yo he intentado dejar de fumar sin resultados pero se que no por mis vicios los demás la van a llevar, asà que si fumas busca algun lugar donde no vayas a perjudicar a nadie más que a tu misma persona! porque cabe decir que los que fumamos nos estamos echando menos años encima cada dÃa, en fin… hay que ser respetuosos con las personas que no fuman, y respetar los lugares donde dice “Prohibido Fumar”
Es simplemente una cuestión de respeto. Ese también es de los que va insultando y dejando sandeces en los comentarios de los blogs, por añadir acciones a la lista.
Y yo fumo, que conste.
Insisto, que no se trata de un post sobre fumadores. Es un post sobre la gente incÃvica, que yo creo que existen por igual entre fumadores y no fumadores. Lo que pasa es que la imagen me resulto tan expresiva del desprecio a las normas…
Perdona, te habÃa entendido ya en el post. Quizá no me he hecho entender yo. Lo que querÃa intentar al decir “yo fumo” era, precisamente, enfatizar que tu queja era por el vandalismo y la mala educación, y que el concepto de la imagen era circunstancial y extensible a otras malas prácticas.
Tranquilo, Rafa, te habÃa entendido. De hecho, mi comentario iba más por el de Alondra; en fin, que nadie se tiene que justificar por fumar (allá vosotros
).
Yo soy fumador y soy incapaz de hacer eso
Yo no me justifiqué por fumar, sino que para mi el respeto por las personas no fumadoras es fundamental…
El domingo por la tarde desayuné con mi amigo Antonio.
Hace ya dos años que Sonia murió en aquel accidente. Incapaz de reprimir, aún hoy, una lágrima recordándolo, Antonio me cuenta que está mejor.
Después de un año en el paro consiguió trabajo en el metro, con lo que se libra de pasarse las noches dando vueltas en la cama o dándole vueltas al fondo de una botella de DYC.
.-Creo que las cosas van a cambiar me dice. Esta noche; te vas a reÃr; pero esta noche, después de dejar mi sector del intercambiador como los chorros, me he fumado un cigarro justo en la pegatina del prohibido fumar. Yo que nunca me he saltado una norma, me he fumado un cigarro allà mismo, y he perdonado al pobre viejo que no vio el paso de cebra, que no vio la luz de semáforo, que no vio la bufanda de rayas que le compré aquel otoño.
Es broma CA, tienes razón, solo quise imaginarme una historia diferente, por una vez.
[...] de leer un post sobre los fumadores y la mala educación y he recordado que hace tiempo querÃa hablar sobre el tabaco y los [...]
Vale, dimecosicas :). De hecho, tu planteamiento me recuerda mucho a una historia para ilustrara la necesidad de empatÃa que muestra Covey en sus 7 hábitos: un padre que va con tres niños en el metro, y éstos no hacen más que molestar a los viajeros… y cuando el autor le llama la atención al padre, éste dice “ah, sÃ, perdón: es que verá, venimos del hospital donde la madre de los niños acaba de morir, y supongo que no saben cómo reaccionar, ni yo tampoco…”
Lamentablemente, por cada caso de “justificación razonable” hay otros que, simplemente, son unos maleducados…
Hola Raúl y cÃa.
Me acuerdo al respecto de un artÃculo que Javier MarÃas publicó en 2004 (http://tinyurl.com/5dbpd8). Hablaba de cómo en un episodio de Los Soprano, en el restaurante de Artie Bucco, habÃa un tipo estrafalario que vestÃa una gorra de baseball y de cómo Tony Soprano (James Gandolfini) se acercó y le ordenó, gruñendo, que se descubriera, por aquello de estar bajo techo. El susodicho engorrado palideció y rectificó su pública descortesÃa.
EscribÃa MarÃas que muchas veces, dotados de un aspecto y una reputación menos intimidatorios que el gangster de New Jersey, no nos atrevemos a denunciar los agravios ni señalar las groserÃas ante el infractor de las buenas costumbres, ni vacilamos a la hora de decidir que lo mejor es “pasar” y no meterse en lÃos.
Y es que en un sistema social y polÃtico (y penal) como el que tenemos (ver también el estupendo artÃculo de Pérez-Reverte del pasado fin de semana: http://tinyurl.com/564hnk )comprendemos de inmediato que el hecho de recriminar una mala conducta de cualquier prójimo que se propasa, nos podrÃa acarrear consecuencias más abracadabrantes y “peligrosas” que el consumado hecho de que te partan un brazo o la boca, cosas éstas últimas que no hacÃan en otros tiempos (o en éstos, p. ej., al infortunado Profesor Neira) que los caballeros se arredraran al denunciar a desfogados, malandrines y gentes de pierna suelta.
Es curioso; sin ser lector habitual de su publicación, yo también recuerdo el artÃculo de MarÃas… y tiene razón. Es verdad que el sistema social-polÃtico-penal que tenemos desincentiva la participación, pero me temo que también nos hemos más vuelto más cómodos-cobardicas. Nos da miedo “darnos de hostias” (yo nunca lo he hecho), perder lo que tenemos, etc…
Supongo que eso es bueno en términos generales (si hay menos gente con ganas de sacar las manos a paseo, menos violencia gratuita habrá), pero malo en la medida en que nos vuelve más indefensos frente a quienes no lo hacen.
[...] http://www.vidadeunconsultor.com Detrás de un post se abré un debate. [...]
jajajaja yo tambien soy fumador y no por una pinche regla no lo voi hacer