8 de October, 2008
Nueve pasos para obrar el milagro del powerpoint
Estaba leyendo este post de Seth Godin sobre cómo hacer una buena presentación y me ha parecido tan interesante que me he decidido a traducirlo. Son nueve pasos para conseguir una de esas presentaciones que funcionan (aunque a mà me gustan especialmente los “de fondo”: el 1, 3, 4, 7, 8, 9… y el corolario). A partir de aquÃ, son sus palabras (más o menos), no las mÃas:
1. No uses el powerpoint: la mayorÃa de las veces, no hace falta. Es contraproducente. El powerpoint te distrae de lo que realmente tienes que hacer… mirar a la gente a los ojos, contarles una historia, decirles la verdad. Hazlo con tus propias palabras, sin artificios y con claridad. En algunas ocasiones el powerpoint sà es útil, pero escógelas con prudencia.
2. Usa una tipografÃa personalizada: vete a Smashing Magazine y compra una de las que tienen a la venta, o usa una de las que ofrecen gratis. Instálala en tu ordenador, y usala en vez de las tipografÃas por defecto. Esto es como vestirse mejor, o tener una tarjeta de visita más bonita; es un detalle sutil, pero funciona.
3. Di la verdad. Con esto no quiero decir que “no mientas” (eso se da por descontado), sino “no te escondas”. Sé muy claro al contar por qué estás aquÃ, qué vas a venderme (estás aquà para vender algo, ¿no? Si no hazme un favor, no pierdas ni tu tiempo ni el mÃo). Quizás sea una idea, o un presupuesto, pero en todo caso es una venta. Si al final de la presentación no sé qué me estabas vendiendo, has fallado.
4. Paga por cada palabra. Te propongo un trato: pon cinco euros en un bote por cada palabra que haya en la página con más palabras de tu presentación. Si hay 400 palabras, 2000 euros. Si esto fuera asà de verdad… ¿usarÃas menos palabras? ¿muchas menos? Lo he dicho muchas veces, pero lo diré otra vez: las palabras, para los informes escritos. Los powerpoints son para transmitir ideas. Si tienes bullets, por favor, por favor… una única palabra en cada bullet. Dos si es estrictamente necesario. Nunca tres.
5. Utiliza un mando a distancia. Yo siempre uso uno. Perdà el mÃo hace un par de semanas, asà que tuve que hacer una presentación sin él. Me vi después en video y me fastidió darme cuenta de que habÃa perdido toda la dinámica del contacto visual. De verdad, es dinero bien gastado.
6. Usa un micrófono. Si estás haciendo la presentación a más de 20 personas, un micrófono de solapa cambia tu postura y el impacto que causas. Y si estás presentando a más de 300 personas, usa iMag. Es un dispositivo con una cámara y un proyector que pone tu cara en la pantalla. DeberÃas tener una segunda pantalla con tu presentación: lo de ir cambiando entre tu cara y la presentación es un truco habitual de los productores pero que no merece la pena. Si hay 400 personas que van voluntariamente a dedicar una hora de su tiempo a escucharte, al organizador no deberÃa importarle gastarse algo más de dinero para hacer que la presentación salga bien.
7. Asegúrate de que te has traido tu gran idea. No merece la pena hacer una presentación para una idea pequeña, o para un presupuesto, o para dar un informe trimestral. Para eso están los informes escritos. Una presentación implica representar una función, salir ante el público y actuar. Asà que… ¿cuál es tu gran idea? ¿de verdad es buena? ¿seguro?
8. Que sea demasiado impresionante como para que alguien se dedique a tomar notas. Si hay gente que está tomando notas, blogueando o tuiteando tu intervención, entonces igual es que no es tan buena. Después de todo, podrÃas haberles ahorrado las molestias y simplemente bloguearlo tú, o pasarles tus notas, ¿no?. Desde pequeños nos han enseñado a sustituir el prestar atención por tomar notas. Es una vergüenza. Lo que hagas deberÃa llamar la atención (una pista: los bullets hacen que la gente tome notas. En cuanto pones bullets en la pantalla, es como si dijeras “apuntad esto, es importante; no me prestéis atención”). La gente no toma notas cuando va a la ópera.
9. Sé breve. ¿Realmente necesitas una hora para tu presentación? ¿20 minutos? La mayorÃa de las veces, la respuesta es “con 10 me basta”. 10 minutos de grandes ideas impactantes, con grandes fotos y letras gordas, con pocas palabras, pensamientos inquietantes y conceptos que te hagan pensar. Y después de eso, dedica el resto de tu tiempo a hablar conmigo. A interactuar. A responder preguntas. A moderar el debate.
La mayorÃa de las presentaciones (y he visto muchas) son horrorosas. Y no son horrorosas porque no tengan un diseño profesional; son horrorosas porque el que las presenta esconde el verdadero motivo por el que está allÃ. Y esta nueva moda de rehacer tus diapositivas con un carÃsimo diseño gráfico no soluciona ese problema. De hecho, lo empeora. Prefiero a un amateur, pero que sea honesto.





9 comentarios
Hay cosas concevidas con la malévola cualidad de hacernos creer que su función es justo la contraria de su verdadera función.
Como los servicios de atención al cliente, o el powerpoint, que en realidad sierve para no contar nada, sin que se note.
Me quedo con el primer punto (o al menos eso me gustarÃa).
Un saludo
Lo traduje yo también ¡y un poco antes!
http://desencadenado.com/2008/10/9-consejos-de-seth-godin-para-hacer-mejores-presentaciones.html
Realmente son buenos consejos.
Básicamente asà se eliminarÃan el 99,98% de las presentaciones en powerpoint, centésima arriba, centésima abajo
Buff, yo me quedarÃa sólo con la primera regla. Power point is evil (metodotutankamon.blogspot.com/2008/06/power-point-al-sarcfago.html). Nos reduce tanto el pensamiento, nos aboca tantas veces al pensmaiento débil, nos hace perder tanto tiempo en diseños absurdos,….
Vaya, Borja, ¡siento haber duplicado el esfuerzo! En fin, supongo que es fácil que pase cuando hay inquietudes comunes.
Ata, Manu: a mà no me gusta ser tan radical. Creo que un powerpoint ayuda a ilustrar algunos conceptos, ayuda a darle un cierto “ritmo” a la presentación (cada cambio de slide es como un cambio de escena… si no todo es “plano fijo”)… pero desde luego, no siempre es necesario.
Lolo: y entonces… todos serÃamos más felices!!
Consultor Anónimo: Efectivamente. Por ese camino iba mi comentario (aunque reconozco que no me he explicado)
Pronostico que además, como efecto colateral, disminuirÃa el número de reuniones de seguimiento y presentaciones de productos una barbaridad.
Noticia destacada en Mundo.es…
No merece la pena hacer una presentación para una idea pequeña, o para un presupuesto, o para dar……
Me parecen unos consejos excelentes: me los apunto.
[...] Nueve pasos para obrar el milagro del powerpoint (también lo ha traducido Raúl Hernández [...]