11 dAmerica/Chicago October, 2008
Las recomendaciones, de una en una, ganan valor
Estaba leyendo este post de Scoble. En él, hace una recomendación de gente interesante para seguir sus blogs, twitters y demás (dentro del mundillo tecnológico).
Cuando he leído la introducción me he dicho “¡qué bien! Igual puedo renovar alguna de mis fuentes”. Pero he seguido leyendo… y lo que plantea Scoble son decenas (calculo entre 130-160) de fuentes. Obviamente, demasiadas para verlas todas (ni siquiera para echarles un vistazo). Y puestos a elegir… ¿con qué criterio? Pero siendo sinceros, es que me ha dado pereza hasta leerme la lista entera a ver que encontraba.
Conclusión: si quieres hacer una recomendación, hazla. Mójate. Recomienda lo que te guste. Pero ve al grano, dale protagonismo a esa recomendación, no la entierres entre otras iguales. Porque si lo haces, no destacará, pasará inadvertida.






6 comentarios
Hola Raul!
La verdad es que el post que has referido abruma… me ha entrado una pereza brutal de ver tantos enlaces, total: no he abierto ni uno! jajajaja. Cuanta razón tienes en esto de las recomendaciones.
Saludos,
Intoku.
Alucino cuando leo por ahí gente suscrita a 300 feeds. Lo importante no es suscribirte sino participar.
De todas formas, nos has convencido. Mi recomendación de hoy es para http://www.vidadeunconsultor.com
[...] tanto por leer, porque que no publique no significa que no pase horas leyendo a otros, a muchos, a demasiados y al final uno no tiene [...]
Efectivamente se te van las ganas de ver nada. Es mucho mejor hacer las recomendaciones de una en una, o en grupos pequeñitos.
[...] Las recomendaciones, de una en una, ganan valor (por Vida de un Consultor) [...]
Intoku, la misma sensación tuve yo!
Jaime, muchas gracias. Sí, yo también creo que aporta mucho más valor la interacción que la mera lectura pasiva. Llega un momento en el que no hay ni tiempo ni energía como para atender a tantas fuentes.
“chica de Potedaia”, yo creo que lo que hay detrás es el miedo a “mojarnos”. Queremos quedar bien con demasiada gente (”cómo voy a recomendar a éste en vez de al otro”) y al final nos quedamos a medias.