29 de July, 2008
La doctrina del shock
He visto este mini-documental (o anuncio promocional, en realidad) elaborado por Naomi Klein (autora de No Logo y que ahora está en promoción de su libro La doctrina del shock) en el blog de Julen. Resulta interesante su tésis: igual que se provocan estados de shock a nivel individual (se hacÃa con los enfermos mentales y se aplicó en el ámbito miltar para “ablandar” prisioneros), también es posible hacerlo a nivel general (bien sea aprovechando situaciones exógenas o bien provocándolas directamente); una sociedad en estado de shock admitirá la imposición de cambios y de normas mucho más facilmente de lo que lo harÃa en condiciones normales.
Naomi Klein me genera una cierta distancia. Creo que es una activista: no quiero decir que eso sea malo per sé, pero sà que sus libros y sus planteamientos hay que leerlos siendo conscientes de que no es ni pretende ser una “analista imparcial”, sino que pretende movilizar las conciencias hacia sus tésis. Pero aun asÃ, no está de más ver lo que cuenta.
Yo estoy en proceso de leer todavÃa No logo. Me cuesta un montón, no sé si es por el estilo narrativo del libro o por una pésima traducción (que transforma el libro en farragoso y cansino). Pero está bien leer de vez en cuando a los activistas, para ensanchar nuestra visión del mundo.





7 comentarios
Hace unos meses pude conocer a Naomi Klein y pude verla en una conferencia (www.youtube.com/watch?v=-f0iK1lJn8o) y más tarde charlar con ella. Aparte de la cara de horror que puso una antimarca como ella cuando le dà mi tarjeta de asesor de marca personal, la conversación fue muy sensata.
Aunque soy contrario a muchas de sus tesis. Me dio la sensación de que es una persona que defiende sus ideas pero no es una radical. Es una periodista que investiga y se lo “curra”. No es una “progre” de ideas superficiales.
El contraste con la gente de la mesa cuando presentó su libro fue brutal. Los “intelectuales” y académicos españoles que la acompañaban parecÃan sacados de los setenta. Tópicos antisistema, anticapitalistas sin ideas. Sin embargo, ella supo defender inteligentemente sus tesis sin recurrir a propaganda rancia.
Estoy de acuerdo contigo con que no es imparcial, pero creo que merece la pena leerla. Aunque, como yo, no compartas sus planteamientos.
La verdad es que no se cual es la finalidad del vÃdeo. Los polÃticos saben muchos se shocks y de momentos propicios; el resto de la población también (vendedores, banqueros, inversores, etc.).
Saludos.
Raúl, no sé porqué me da la impresión de que dices «activista» con cierto desdén. «Es una de esas que habla sesgado». Si ese es un motivo para restar credibilidad al trabajo de documentación que presenta ese libro, deberÃas dejar desde ya dejar de leer cualquier tipo de publicación (documentada o no). Digamos que podrÃas empezar por no leer blogs, siquiera esos no comerciales que dices que te gustan (creo que con buen criterio), todos los blogs son parciales (incluÃdo el mÃo), pero uno que lees seguro es el tuyo. Y tampoco es imparcial (cuando das consejos de finanzas personales, son tus tesis las que expones y es hacia tus tesis que te gustarÃa que el lector se dirija, y seguro que lo dices porque crees que es lo mejor que puedes decirle). Y está bien asÃ, está genial: eso es un blog. Eso es una publicación. Asà son todas, excepto las publicaciones cientÃfico-técnicas, absolutamente desprovistas de opinión, y no hablamos de esas ahora mismo.
No sé si me explico: es imposible construir una casa sin ladrillos, de forma que lo que tienes que ver no es que la casa lleve ladrillos (porque siempre va a llevar), sino que los ladrillos estén bien puestos y no puestos en falso. Ahora cambia ladrillos por opinión
Economist, WSJ, The New Republic, El Mundo o Público. Todos tienen opinión, el artÃculo más objetivo nunca lo va a ser del todo. Porque está la subjetividad del autor por detrás, consciente o no.
Si todo lo que puedes decir que no te gusta de Klein es que es una activista subjetiva, es casi un halago pues no hay errores de fondo que criticar.
Ahora, también te digo que para no ceder la fuerza argumental de tus propuestas, hay que hacer un empeño en serlo [objetivo], y que Naomi Klein a veces pone demasiada «pasión». (y esto lo dije en mi blog cuando leà su segundo libro).
Por lo demás, poco que añadir, los libros de Klein son densos (precisamente el menos denso y el más «pasional» es el que te he enlzado, por tratarse de columnas periodÃsticas escritas “desde el terreno” en situaciones -a veces- de carreras policiales) trabajos de documentación profunda, como ya ha dicho Andrés.
Por concluir, No Logo fue un libro que leà hace ya unos años y que me gustó bastante. Pero bueno, yo no creo demasiado en la utilidad de las marcas (nunca lo creÃ) asà que me parece fantástico que alguien le de un poco de cera a la idea subyacente tras ellas. Si yo tratara de ir por ahà vendiendo mi marca (y no vendiendo mi producto, que es lo racional), quizá pensarÃa diferente.
Neurotransmisores, quizás no todo el mundo tiene tan clara esa realidad, no está mal pensar sobre ello.
Versvs, no es exactamente eso lo que quiero decir. Simplemente digo que Klein tiene un sesgo, y que no está mal tenerlo en cuenta cuando se la lee. Siempre te vas a encontrar gente que encuentra datos para sostener una tésis y la contraria, y está bien saber de qué pié cojea cada uno antes de hacerse seguidor a pies juntillas. Exactamente igual que con Michael Moore, o con Jiménez Losantos, o con Pedro J. Por lo tanto, no es un intento de “restarle credibilidad”, sino de ponderar lo que dice: no estoy diciendo que mienta, digo que presenta “su” verdad con “sus” objetivos.
Andrés, gracias por el matiz. No dudo de que se “lo curre”, en absoluto.
Yo el de No Logo ni siquiera lo he comprado. Como habÃa visto a gente hablar de él… lo miré hace tiempo un poco en una librerÃa (el Ãndice y poco más) y no me pareció que me fuera a gustar. Ayer lo miré un poco más y me dio mejor impresión, aunque tampoco me lo compré.
Yo estoy leyendo el libro, y sólo puedo recomendarlo. Incluso no estando de acuerdo con las tesis más pasionales de Klein, la consecuencia más débil y aún asà tremenda que saco es que hay un capitalismo exacerbado y radical, que por eso mismo se convierte en criminal, y bajo el cual las sociedades simplemente no funcionan para la mayorÃa de las personas que las componen. Klein no defiende el comunismo, sino un sistema que mezcle las cosas buenas de comunismo y capitalismo, lo que últimamente se calumnia tanto: el sistema del estado social o del bienestar, y que los cambios que sean necesarios se hagan siempre de forma gradual y contando con los ciudadanos. He escrito un post donde te recomiento el libro, Raúl. Creo que quedándonos sólo con los datos de lo que cito en ese post, uno puede ver bien a las claras lo que he expresado aquÃ.
Pues yo me he ventilado seguidos en tres semanas La doctrina del shock y No Logo. Mi opinión: ¿es importante leer con distancia crÃtica cualquier cosa? Sà y no. Hay que ser conscientes de que vivimos en una sociedad invadida por el poder de las empresas: poder económico que se expande más y más. Las distancias salariales entre quienes cobran y quienes cobran menos en las empresas se ha disparado y en bastantes ocasiones las cifras son sonrojantes si las comparas con lo que pasa en los paÃses productores de la mayor parte de los bienes de consumo de que gozamos en este primer mundo.
Necesitamos libros como los de Naomi Klein porque, si no, casi seguro que, desde luego, perdemos la visión crÃtica con lo que está pasando.