No es mala guía para un camino alternativo:

Es complicado que te dejen hacer las cosas como tú quieres y con quien tú quieres. Además, el tema económico no compensa por todas las cosas que tenía que hacer sin querer hacerlas. La gente me para por la calle y me pregunta si se me ha ido la olla, pero cuando les explico que estoy más cómoda y no me obligan a hacer cosas que no quiero hacer sí me entienden.

Ainhoa, ex-triunfita, en el Correo

Encaja con mi “no tienes por qué hacerlo” de hace unos meses. Supongo que por eso me ha llamado la atención. Por cierto, me gustaba Ainhora aquel año, aunque yo era más de Miguel Nández…

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