Al hilo de mi reflexión del otro día sobre la variedad temática de este blog, me preguntaba si no tendría sentido tener un blog diferenciado, plenamente especializado, a modo de “escaparate” de mi actividad como consultor de empresas digitales (el nombre con el que me bautizó Antonio en su entrevista parece que ha hecho fortuna). Un blog “vertical”, sin otras temáticas distintas, nada más que posts potencialmente interesantes para potenciales clientes como una forma de “enseñar la patita” y generar negocio.

De hecho, en los últimos días estoy en ello. Tengo un dominio chulo, estoy configurando el blog… pero ahora me asaltan las dudas de última hora. ¿Merece la pena segregar la actividad del blog? ¿O es un error?

Ventajas de segregar:

  • Tener un sitio específico, mucho más orientado a “venderme” que éste.
  • Proporcionar canales diferenciados para distintos “públicos”: puede que haya interesados en mi visión profesional pero a quienes no les importe el resto de “banalidades”, y puede que haya quienes gusten de “mis cosas” pero a quienes mis disertaciones más profesionales les aburran.

Desventajas de segregar:

  • Temáticas: algunas cosas estarían claramente allí, otras claramente aquí… pero tengo la sensación de que habría una serie de posts que no tendría muy claro dónde situarlos.
  • Pérdida de contexto: una de las cosas necesarias para vender asesoramiento es generar “confianza” en el interlocutor. Y muchas veces esa confianza va mucho más allá de los “conocimientos” que se muestren, y tienen que ver mucho con un “feeling” personal… y quizás ese blog “profesional” podría resultar demasiado aséptico sin mostrar “mi otro yo”.
  • Visibilidad: tampoco es moco de pavo. Este blog lleva 3 años y pico funcionando, tiene un cierto tráfico, una base de suscriptores (gracias!), un pagerank… mientras que el blog nuevo tendría que “empezar de cero”. Sin duda que lo apoyaría desde aquí, pero… sería volver a empezar, como quien dice.

En fin, estoy un poco en duda. ¿Cómo lo veis vosotros?

Posts relacionados