3 de March, 2008
Reflexiones sobre el futuro de los licenciados ADE
Me escribe un mail Antonio, un chico de Valencia que está a punto de terminar sus estudios en ADE (Administración y Dirección de Empresas), pidiéndome mi opinión sobre qué hacer con su futuro. Ahhh… qué tiempos aquéllos… después de pasarse toda la vida hilando un curso con el siguiente, sin tomar grandes decisiones, ve uno que se va acercando el precipicio; ya no hay “sexto de carrera”, deja uno el mundo académico y se tiene que sumergir en el tenebroso y desconocido mundo laboral. Se vienen encima todas las incertidumbres del mundo, y la responsabilidad de tener que empezar a elegir.
Yo también soy licenciado en ADE (aunque en Bilbao simplemente éramos “de la Comercial”, nunca me sentí muy identificado con lo de ADE), y también viví aquellos momentos. De una forma un tanto peculiar, a decir verdad, porque yo fui uno de tantos de mi promoción que salió “colocado” (estimo que entre banca de inversión, consultoras y auditoras que realizaban procesos de selección durante el último año de carrera, el 80%-90% de la promoción llegó a junio sabiendo dónde iba a empezar a trabajar), además en un entorno que se asemejaba bastante al “sexto de carrera” (mucha gente de una misma promoción, con procesos muy definidos de formación y en los que la inmersión en el entorno laboral se realizaba bastante poquito a poco).
Pero bueno, tras 9 años sí que creo que tengo una cierta perspectiva como para reflexionar sobre este salto.
- Primer punto: no agobiarse. Ninguna de las decisiones que tomemos es vinculante. Escojamos una opción u otra, siempre tendremos posibilidad de cambiar en el futuro. Nada es irreversible, nuestra vida laboral no depende de esas primeras decisiones, así que descarguemos ese pesado lastre de nuestros hombros. Resulta fácil decirlo desde este lado, pero es que es así (aunque probablemente es una conclusión que sólo se alcanza después de pasado todo el proceso).
- Segundo punto: aprender, aprender, aprender. Salimos de la facultad pensando que sabemos algo… pero no tardamos mucho en darnos cuenta que no sabemos nada de nada. Con suerte, tendremos una pequeña base de conocimientos. Pero la realidad siempre es mucho más compleja y cambiante. Por no hablar de lo que no es conocimiento y tiene que ver más con eso que se llama “saber trabajar” (relacionarse con jefes, compañeros y clientes, gestionar el propio tiempo, la autoexigencia, el rigor, la responsabilidad). Será a través de la experiencia cuando vayamos conociendo el mundo laboral y empezar así a tomar decisiones sobre lo que nos gusta y lo que no nos gusta, lo que se nos da bien y lo que no, lo que queremos para nuestro futuro. Por lo tanto, en los primeros años, el foco siempre debe estar en aprender, tanto en el ámbito teórico como en el práctico. En ser una esponja. Someterse a cuantas más experiencias mejor (variedad de proyectos, variedad de equipos, perfil internacional…) es de lo más recomendable, no es momento de buscar un sitio “tranquilo” y cómodo (aunque sea nuestra tendencia natural). Muestra interés por tu empresa, por tu sector, por tu mundo… más allá de las tareas que te sean asignadas. Exponte, no te refugies. Demuestra mucho antes de exigir.
- Tercer punto: y relacionado con el anterior. Si lo importante es aprender, entonces lo importante no es el dinero, o las horas que haya que trabajar. No importa trabajar mucho o cobrar poco si a cambio aprendemos mucho y conocemos mucha gente. Sé que este planteamiento “suena mal” (queremos trabajar para ganar dinero, queremos tener tiempo libre para disfrutarlo… y lo queremos ya), pero este sacrificio de tiempo y dinero tiene sus recompensas medida en términos de desarrollo profesional y de oportunidades futuras. A veces pensarás que no merece la pena el esfuerzo (y puede que en ocasiones sea así), pero desde luego sin hacerlo no cabe esperar que las cosas caigan del cielo.
En definitiva: acabar la carrera es, aunque suene contraintuitivo, todo lo contrario a “haber llegado”. En realidad, lo que estamos haciendo es “volver a empezar”. Hay un mundo entero de oportunidades a tu disposición, pero ninguna va a llegar mientras esperas cómodamente sentado.






11 comentarios
Cuando yo la hice en Jaén no éramos ADE, sino LADE.
Me quedo con tu última frase.
vaya que es justo por lo que estoy pasando. Aveces a uno se le suben las nubes diciendo ya soy profesionista, pero la realidad es que sale uno siendo todo un novato y no queda mas que aprender….. de nuevo (y eso, es apasionante si es lo que de verdad quieres).
Es lo mismo ADE y LADE, lo que pasa que en unos sitios son más guays y le quitan la L de Licenciatura y en otros se la dejan.
Es un tema importante el donde trabaja. Presiento que lo más importante en los años después de la carrera es en hacer una buena red de contacto y cuando se vea donde se domina más y mejor tirar hacia ese lado.
Lo que has escrito vale igual para ADE que para un ingeniero. Todo es sentido común, al que hay que sumar los 8-10 años de experiencia que te ayudan a verlo así.
Yo añadiría una pequeña recomendación sobre el sitio para trabajar, que encaja con tus puntos 2 y 3. Probablemente una empresa mediana-grande te van a dar más oportunidades de cambiar, aprender y relacionarte que una pequeña empresa local. En esto creo que merece la pena intentar ser cola de león mejor que cabeza de ratón.
Lo que me resulta raro es que no se te hayan echado encima con el punto 3 acusándote de favorecer la explotación de los licenciados, la usura de los empresarios y demás tópicos.
Rafa, ya sabes, sentido común :). Qué sería de nosotros sin él…
En cuanto a la explotación y demás, deja un poco de tiempo; seguro que cae alguno. De todas formas, y a modo preventivo, diré que es simplemente mi opinión. A quien le pueda servir de algo, guay. Y a quien le parezcan paparruchas… pues guay también :).
Muy buen post, Raúl. Yo soy de antes de ADE, licenciada en Económicas, y me he dedicado a la docencia, pero me ha encantado tu frase de que sales de la facultad y no sabes nada de nada. De hecho la mayoría de lo que aprendes de tu carrera lo aprendes fuera de la Facultad ¡¡¡
Un saludo.
[...] Al menos, es la conclusión que se podría llegar a leer lo siguiente en mi anterior post: Salimos de la facultad pensando que sabemos algo… pero no tardamos mucho en darnos cuenta que no sabemos nada de nada [...]
Yo, quiera o no también soy estudiante de ADE (si, otra de mis multiples aficiones es sacarme la carrera, jajaja) y estoy totalmente de acuerdo con tu conclusión final: no terminas, sino empiezas lo duro el día que te dan la banda de licenciado.
[...] Comentado en | Reflexiones sobre el futuro de los licenciados ADE (vidadeunconsultor.com) Marzo 5, 2008 | En Miki | [...]
Me parecen muy oportunos tus comentarios, yo termine peritaje mercantil y luego 10 años despues me gradue en investigacion operativa,master en esic, etc.. lo tipico y a decir verdad valore tanto o mas los contatcos y relacionescomo los conocimeintos adquiridos. Por otro lado los primeros trabajos no tienen por que condicionar tu evolucióno o sea que puedes ,..mejor dicho debes buscar equivocarte . Mi criterio en los primeros trabajos mas alla del dinero y horario fue que cuando en un trabajo repetia el ciclo de actividad diario hasta alcanzar esa maxima de “La habilidad se consigue con la practica” estaba receptivo a nuevos retos. A veces pensamos que tenemos 10 años de experiencia en esta o aquella actividad, pero no es cierto, en realidad tenemos una experiencia de 6 meses ,( es lo que nos costo alcanzar nuestro rendimiento optimo)pero repetida hasta los 10 años.
PERO DESPUÉS DE HABERTE SACADO LA CARRERA, DND PUEDES LLEGAR??