Alicia y el Conejo Blanco

He recuperado de un cd esta slide que usábamos hace tiempo para algunas presentaciones. Son Alicia y el Conejo Blanco. Alicia le pide ayuda al Conejo, “¿Me puede indicar el camino?”. “¿A dónde quiere ir?”, le pregunta el Conejo. “No estoy segura”, responde Alicia. “Pues entonces, ¿qué más le da qué camino tomar?”

La usábamos para hablar de estrategia a las empresas, claro. Decide primero dónde quieres ir, y luego pon en marcha los planes para llegar hasta allí. Pero por supuesto también es aplicable a la estrategia personal. En los últimos tiempos me ha venido esta slide a la mente (o también aquéllo de “cualquier viento es bueno para el que no sabe a dónde va”), por eso la he buscado.

Hace unas semanas hablaba sobre la “maraña” de información a la que estamos sometidos, y decía que era importante (y difícil) “definir un “para qué” que me ayude a separar lo relevante de lo irrelevante, lo que puede ayudarme a alcanzar mis objetivos y lo que simplemente me distrae.”

Creo que me siento un poco como Alicia. No solo respecto a la información, también respecto a las tareas, a las personas, a la dedicación de tiempo… creo que yo, como Alicia, tampoco “estoy seguro” de a dónde quiero ir. Antes al menos tenía una inercia (la derivada del trabajo, que era derivada de la carrera que había estudiado… ), una corriente que te iba llevando. Cuando decidí romper con esa inercia, lo que hice fué ponerme al timón de la nave. En vez de llevarme otros, iba a ser yo quien eligiese el rumbo.

Lo cual, como planteamiento, está muy bien. Pero una vez con el timón en las manos… ¿hacia dónde quieres ir?

PD.- Me doy cuenta de que soy un tanto repetitivo en mis obsesiones… supongo que la búsqueda es un proceso iterativo, en el que en cada iteración te acercas un poco más a lo que buscas… y te vuelven a entrar dudas respecto a los siguientes pasos.

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