Me gusta mucho esta frase del Evangelio. La asocio con la creación de una reputación a través de los hechos, y no de las palabras. Una reputación buena… o mala. Y es que aquello de la mona vestida de seda, mona se queda también viene al caso.
El otro dÃa charlaba con una persona que me preguntó, asà a bocajarro, qué pensaba de Fulanito. La primera reacción, como persona prudente que soy, fué de responder diplomáticamente (uno nunca sabe de qué pié cojea tu interlocutor y mejor no ser demasiado contundente en ningún sentido): “hombre, pues regulÃn”. “¿Pirata serÃa la palabra adecuada?”, me contestó (él parece menos diplomático
). Y lo cierto es que yo no lo hubiera definido mejor.
A Fulanito estas cosas deberÃan hacerle reflexionar. Si dos personas distintas llegan a esa misma conclusión por vÃas separadas, igual es que no estás haciendo las cosas bien. Lo de que “si una persona te dice que te pareces a un camello no le hagas caso, pero si te lo dicen dos personas mÃrate en un espejo”. Y ganarse una reputación generalizada de “pirata” (o de cualquier otra cosa negativa) en un mundo que cada vez es más pequeño… donde la información está a tiro de click… sin duda es un problema.
Tags: Mundo de la empresa, prestigio, reputación









Ya se que está feo preguntarlo y más en público, pero yo como tu amigo ¿Quien es el “Jack Sparrow” protagonista de este post? Nos tienes a todos en vilo … por lo menos, si no el pecador, cuéntanos algunos de sus pecados, digo piraterÃas merecedoras de tal “renombre”
No sé si preguntarlo está feo… pero contestarlo seguro que sÃ!! De todos es conocida mi aversión al conflicto, y más cuando serÃa gratuito… además, lo importante como casi siempre es extraer la moraleja genérica, más que tirar dardos a nadie.