Me tranquiliza, y me apena, ver que hay más gente que opina como yo de los polÃticos…
Tags: actualidad, Asà está el mundo, polÃticaDesde hace algún tiempo vengo manteniendo la tesis de que la gente mejor preparada huye de la polÃtica y se dedica a otros campos de actividad [...] Nuestro sistema polÃtico tiene un problema adicional que nos ha convertido en el reino de los mediocres. Si hacemos cuentas y sumamos diputados, senadores, diputados autonómicos, alcaldes y concejales que viven de ello, miembros de los gobiernos nacionales y autonómicos y altos cargos polÃticos de todas esas administraciones, el resultado es una cifra espectacular. Quiere ello decir que, aunque sólo fuera por razones estadÃsticas, el número de alelados que se dedica a la polÃtica por fuerza tiene que ser ya alto. Si a ello unimos mi primera consideración, el panorama es desolador. Asà les tienen que hacer señas con los dedos para que sepan qué votar y algunos hasta asà se equivocan. Estamos gobernados por una clase polÃtica que malvivirÃa si se tuviera que ganarse la vida con su profesión que, en muchos casos, no se sabe ni si tienen.










Tiene mucha razon, yo tengo la misma opinion.
Pero a veces pienso que estan ahi porque todos (los que tienen talento, y los que no tenemos) lo permitimos.
Y cuando veo a gente que considero tiene talento apoyar a algunos politicos que mas tontos y no nacen, me pregunto si al final esto del talento no es mas que una milonga…
Yo también estoy de acuerdo.
Está claro que un porcentaje alto de polÃticos se dedican a ello sin estar preparados pero…dime en qué organización encuentras tú a un 80% (o incluso 50%!) de gente sobresaliente y dedicada…
Allá por los sesenta, el politólogo Robert Dahl sostuvo que el pueblo, mediante sus votaciones, sólo puede participar en un sistema formal de selección de élites para las labores de gobierno y que polÃticos y parlamentos no son una muestra sociológica de la sociedad en las democracias actuales.
Ahà es nada.
Hace poco leà el “curriculum” en IntereconomÃa o Expansión de José Blanco y, creo, Eduardo Zaplana (por citar uno de cada lado). Ambos han sido siempre polÃticos. Desde el instituto o primeros años de universidad hasta el Ministerio. Ni un perÃodo laboral entre medias. Posteriormente terminarán de consejeros en alguna empresa pública o semipública (REE, RENFE, ADIF, etc.)
Y esto, en polÃticos nacionales. Si entras en autonomÃas o alcaldÃas, el panorama es aún peor.
Es lo que tenemos.