16 de July, 2007
El valor de una recomendación
Nuestro prestigio y reputación están en juego, obviamente, con lo que hacemos y con lo que decimos de forma directa. Pero también se ven afectados de forma indirecta con lo que hacen y dicen aquellos a los que, de alguna manera, damos nuestro apoyo expreso. Si recomendamos a alguien que contrate con una empresa, y esa empresa hace un mal trabajo, no es sólo su prestigio el que cae, sino también el nuestro. Si “enchufamos” a alguien en algún sitio y no da la talla, también nosotros quedamos mal.
A mí me gusta, en términos generales, ser bastante precavido con mis recomendaciones. Sólo recomiendo con fuerza aquellas cosas y personas en las que creo de verdad.
Tengo la sensación de que hay gente que recomienda “por recomendar”. Por ejemplo, gente que acepta en su perfil de red social a cualquiera sin conocerlo (yo sólo acepto a personas a las que conozca mínimamente, de las que sepa decir algo - bueno o malo - en caso de que me pregunten). El caso es que a veces se me genera una cierta “disonancia cognoscitiva”: ¿cómo es posible que esta persona, a la que yo valoro y respeto, recomiende semejante “bazura”?. Y es una sensación extraña, porque te hace dudar de tu propio criterio: quizás la “bazura” no lo es tanto. O quizás el valor y el respeto que le tienes a esa persona no es tan merecido…




1 comentario
[...] ¿Cuál es un número óptimo de contactos? Evidentemente dependerá de la persona y su perfil. Un investigador de una tecnología muy específica puede que tenga ocho o diez contactos entre compañeros de trabajo y especialistas afines, mientras que un freelance o un comercial puede tener varios cientos. No creo que haya números mágicos, y tampoco creo que haya que llegar a un grado de intimidad similar al que comentaba Raúl hace poco, en el que puedas dar estupendas referencias de todos tus contactos. Al fin y al cabo, creo que todos tenemos algún amigo tarambana al que no podríamos recomendar laboralmente pero con el que nos iríamos de farra cualquier día a las doce del mediodía sin previo aviso y sin dudarlo un momento . ¿Desvirtua la red social el que lo tengamos como contacto? Depende de si para ti Neurona es una red social o una red laboral (hint: es la red de Infojobs)… Yo personalmente acepto algunas peticiones de contacto de gente que no conozco pero que se mueven en los mismos sectores que yo, o bien que me comentan que leen el blog (lo que para mi significa que tenemos intereses comunes). Otra gente es más restrictiva, pero lo que no entiendo es ir aceptando las invitaciones de los “cazacontactos” (a ellos les gusta llamarse “superconectores“) simplemente porque vemos que tienen varios miles de referencias que a lo mejor nada tienen que ver con lo nuestro. En todo caso, es posible que, como ocurre en el cerebro, los superconectores sean necesarios siempre que cumplan con su función de transmitir la información entre todos los nodos, algo que no estoy convencido que ocurra en las redes sociales. [...]