Como coordinador de El Blog Salmón, una de las cosas que estoy haciendo es seleccionar un nuevo editor, que creo que le hace falta tanto por volumen de actividad como por variedad de enfoques y temáticas. Ya tengo una incorporación apalabrada (aunque será para después del verano) y estoy buscando a otra persona más.

Hemos tenido un par de fiascos recientemente con incorporaciones que no han funcionado (o que directamente han desaparecido sin decir ni pío), y estoy decidido a que no se repita la historia.

En nuestro formulario de registro de bloggers tengo unos cuantos candidatos. Tenemos varios cientos de perfiles almacenados, aunque lamentablemente la tecnología o los videojuegos siguen teniendo más tirón que las cosas de las empresas… así que mis candidatos son una pequeña parte de ellos. Estoy repasando todas las candidaturas, y os cuento un poco cómo lo estoy haciendo.

Diría que, por encima de todo, la herramienta que utilizo es ver el / los blogs que ya tenga la persona. Obviamente no es obligatorio, pero sí muy recomendable que el candidato tenga un blog, y yo tiendo a darle bastante importancia a esto. ¿Por qué?

  • Me permite ver el estilo escribiendo, cómo desarrolla sus ideas, qué tipo de contenidos elabora, la profundidad con la que los aborda… aunque todos tenemos capacidad para ser “camaleónicos” y adaptar nuestros estilos a las circunstancias, lo cierto es que alguien que es lacónico en su blog tenderá a serlo en cualquier otro sitio por mucho que se esfuerce. Alguien que es confuso, idem. Alguien que no liga frases, lo mismo.
  • Me permite ver el nivel de compromiso con el blog: alguien que escribe un post al mes, o que no actualiza el blog durante semanas, difícilmente se va a poner en un entorno de 20-30 posts al mes por mucho que lo intente. Si no lo hace en su blog propio es porque tiene otras prioridades a las que dedicar su tiempo, y el hecho de hacerlo para otro blog o hacerlo por unos euros no va a cambiar esas prioridades.
  • Me permite ver la trayectoria como blogger: hay mucha gente que se lanza a los blogs con la fe del converso. Abre el blog, durante un mes o dos meses es una máquina… y luego desaparece. Y es que bloguear no es solo jijijaja, requiere constancia. Así que ver que alguien mantiene su blog desde hace un montón de meses, me tranquiliza: es alguien que sabe de qué va el tema.

Otra herramienta que utilizo para “tantear” a los bloggers, de forma subsidiaria al blog, es el intercambio de correos previo a la incorporación. Sin duda, unos correos de ida y vuelta no pueden dar la misma información que una entrevista presencial, pero sí que se pueden sacar cosas: ¿cuánto tarda en responder los correos? ¿cómo se expresa en los mismos? ¿qué grado de disposición muestra? ¿qué información aporta por sí mismo?

Al final, por encima de todo, lo que un blogger te tiene que dar es “feeling”. Con el equipo actual de El Blog Salmón estoy bastante satisfecho, y espero que las incorporaciones vengan a sumar.

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