En fin, “hay gente pa tó”. A mí siempre me han gustado esas jugadas de billar con carambolas imposibles, pero esto sin duda lo supera (visto en PixelyDixel). Me recuerda mucho al The Incredible Machine, un juego brillante y adictivo de hace unos cuantos años (1992… 15 años… qué barbaridad).

Posts relacionados