Y hete aquí que, tan solo dos días después de decir que me parecía una “soberana tontería” o de confesar que no entiendo “qué aporta la tontuna esta de Twitter”, y en un ejercicio de proverbial incoherencia, me he dado de alta en Twitter.

Digamos que me ha vencido la curiosidad de saber si es tan “cool” como dicen que es. Digamos que son las dos de la mañana y me ha dado por ahí en vez de irme a dormir.

Hay que joderse, soy un caso…

PD - por cierto, twitter no me ha dejado ser consultoranonimo (más de 15 caracteres, dice… mecachis…), así que he tenido que ser rahego. Si queréis saber “lo último sobre mí”, ya sabéis dónde ir.

PD2.- Por dios, espero que sea un ataque pasajero y que no me convierta en twitteradicto…

Posts relacionados