Decir que noAcabo de enviar un mail a un cliente diciéndole que no íbamos a trabajar con ellos en un proyecto. Decir que no a un proyecto. Decir que no a ingresos, a aumentar la cuenta de explotación. ¿Estamos locos o qué?

Podría pensarse que “decir que no” destruye valor. Es dinero que no ganas. Pero eso es sólo si se mira al corto plazo…

Al margen de otras consideraciones más operativas, hay una pregunta de corte estratégico que es importante tener en consideración cuando se valora la posibilidad de abordar un proyecto…¿Es este el tipo de proyecto por el que quiero que se me reconozca en el mercado? ¿Este proyecto aprovecha y refuerza mis ventajas competitivas o sin embargo diluye el mensaje que intento transmitir al mercado?.

Estos motivos estratégicos no tienen un impacto directo en la ejecución del proyecto (el proyecto podría ir bien, y se puede ganar dinero con él) pero sí en la construcción de la marca y, con ello, en la capacidad de desarrollar en el futuro nuevos proyectos y en las características de los mismos.

Así que hay veces en las que, aunque no haya motivos operativos, sí hay motivos estratégicos que recomiendan no abordar un proyecto. Aunque signifique perder unos ingresos a corto plazo, si consideras que así estás reforzando tu marca, entonces no es una pérdida, sino una inversión. O eso espero :)

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