Darren RowseEste tipo de aqui es Darren Rowse, alias Problogger. Es un tipo que se ha posicionado como “el blogger profesional”, aunque evidentemente no es el único.

El caso es que no es tan fácil como pudiera pensarse encontrar “bloggers profesionales”. Al menos, bloggers que quieran tener una dedicación sensible a un proyecto de blogging, incluso a cambio de una remuneración.

Para empezar, un buen “blogger” tiene que ser alguien que tenga un buen conocimiento y cierta pasión por el tema en cuestión. Y resulta que no hay tantos, sobre todo a medida que nos alejamos de las temáticas más geek. Además, muchos de esos “expertos” se encuentran fuera del ámbito de internet, por lo que es difícil llegar a ellos en primer lugar, y luego “arrastrarles” hacia el mundo blog.

No se nos puede olvidar tampoco que este es un medio escrito. Y aunque no haga falta ser “periodista” de profesión, el hecho de escribir razonablemente bien es una necesidad. Escribir con una ortografía correcta, construir frases correctamente, tener cierto estilo escribiendo…Y, lamentablemente (en mi opinión) esas son habilidades que abundan menos de lo que sería deseable.

Luego para participar en un blog “profesional” (tanto por cuenta ajena como por cuenta propia) es necesario cierta dedicación. Y, en contra de lo que pudiera pensarse, no hay tanta gente dispuesta a asumir ese compromiso y esa constancia, aunque sea de forma remunerada. Así, nos encontramos con gente que va al “tran tran” (a la que hay que estar continuamente animando, lo cual llega a ser agotador), o gente “flor de un día” (que empiezan con mucho ánimo y se desinflan pasadas pocas semanas, o incluso días).

Así que el buen blogger tiene que tener conocimientos y pasión, saber plasmarlos por escrito y dedicarle tiempo.

Por supuesto, la remuneración que se pueda obtener es un punto importante. Y está claro que habrá gente que haga balance y piense que no le merece la pena el tiempo dedicado (aunque hay otros factores como la visibilidad que también cuentan, pero eso es algo que cada cual valora como quiere). Esa es una decisión que siempre me parece respetable, aunque en ocasiones hay decisiones que me sorprenden (en los que a mí el balance dedicación/remuneración me saldría claramente rentable y, sin embargo, a la otra persona no).

En todo caso, lo cierto es que para hacer un dinero significativo con los blogs hace falta una dedicación relativamente importante. Vamos, que no se consigue con media horita un par de veces a la semana. Lo cual marca una frontera significativa entre los bloggers “amateurs” y los bloggers “profesionales” (o semi-profesionales, vaya). Y son dos perfiles que coexisten dentro de los proyectos de blogging, y que hay que gestionar de forma diferencial.

Claramente sería ideal contar con muchos de los segundos, porque son los que aseguran que los proyectos “van solos”: tienen dedicación (con lo cual tienden a estar encima de los temas, a autogestionarse, etc.), ganan un dinerito majo (con lo cual están contentos y tienden a permanecer en el equipo), son más estables (con lo cual se mantienen en la zona alta de la curva de aprendizaje) y se identifican más con el proyecto (con lo que lo hacen propio, tienden a preocuparse más por él, a ser más creativos en su gestión, etc.). Todo esto además ayuda a que el blog en conjunto se consolide, fidelice lectores, gane prestigio, incremente sus ingresos… lo que nos lleva de nuevo al círculo virtuoso.

Pero en la realidad es difícil encontrar esas “perlas”, con lo que hay que gestionar proyectos con gente con poca dedicación (lo cual exige una labor contínua de supervisión y de coordinación), que consecuentemente gana poco (con lo cual entran en la dinámica negativa de “como gano poco, para qué involucrarme”), con más rotación (lo cual exige el esfuerzo de buscar nuevas personas, darles la mínima formación necesaria, acoplarlos al equipo y a la línea editorial) y cierto “desapego” por el proyecto. Lo cual redunda en proyectos a los que le cuesta despegar.

¿Y de qué depende estar en un grupo o en otro? Pues básicamente (en mi opinión) de la voluntad y la actitud del propio blogger. Si uno se mete “de hoz y coz” en un proyecto, obtendrá buenos rendimientos tanto inmediatos como a medio plazo y se involucrará cada vez más. Si no lo hace, le resultará difícil percibir los beneficios de la actividad ni a corto ni a medio plazo, y se involucrará cada vez menos.

¿Dónde está esa línea? ¿Por qué unos la cruzan y otros no? Seguro que además hay cosas que como coordinador de un blog se pueden hacer para fomentar que la gente “cruce la linea” (otro día divago al respecto) pero lo cierto es que hoy en día, con un mismo estilo de coordinación (incluso dentro de un mismo proyecto) hay gente que lo hace y gente que no…

PD.- Esta es una reflexión genérica basada en mi experiencia con varios proyectos en el mundo blog, no responde a ninguna circunstancia concreta ni está basada en ninguna persona o proyecto determinado, ¡que conste!

Posts relacionados