No sé hasta qué punto quiero personalizar este post (poco), pero tampoco sé hasta dónde puedo exponer mi idea sin personalizarlo. Creo que optaré por la reflexión general sin personalización.

Situación: uno comete un error.

Opción a): se reconoce el error, se rectifica públicamente y se tratan de extraer conclusiones para evitar ese error
Opción b): se hace lo posible por ocultar el error, borrando las pruebas si es necesario, con tal de figurar como si no se tuviesen fallos

¿Quién os resulta más creible y más confiable? ¿El que comete un fallo y lo asume, o el que trata de esconderlo para que parezca que no los comete?

En fin, cada cual decide qué hacer y cómo comportarse. Yo tengo claro que, a pesar de que la situación genere un “tirón de orejas”, uno debe apechugar con lo que hace y defenderlo. “A lo hecho, pecho” que dice el refranero. Y aguantar las tortas que le toquen, en vez de escurrir el bulto.

Todos cometemos errores. No te fies de quien no lo haga.