Ayer estuve en la VII Comida de Negocios Marqueze. Un evento curioso.

Lo primero que me ha llamado la atención ha sido la organización. Tanto en la organización previa como en el desarrollo de la jornada, todo ha estado muy bien montado y con gran despliegue de medios; hotel de relumbrón, medios audiovisuales, la comida, el catering… en fin, todo muy bien, la verdad es que la gente de Emilio Márquez (y el propio Emilio) han hecho un buen trabajo.

Ahora bien, el evento en sí me dejó un tanto frío. Alguien lo calificó de “networking agresivo”. Posiblemente sea así, pero tengo la sensación de que eso no está hecho para mí. Eso de juntar a gente y decir “hala, a presentaros unos a otros” no me resulta especialmente atractivo. Creo que hay un par de cosas que hubieran ayudado a que la cosa funcionase mejor (mejor para mi gusto, claro!):

  • Ser menos gente: un evento con 200 personas es inmanejable. No se puede presentar todo el mundo, y los que lo hacen tienen que ir rápido. Aunque se mostraba permanentemente en pantalla una presentación con los perfiles rotativos de todos los asistentes, era muy difícil “seleccionar” a aquellos con los que te apetecería hablar, y menos cuando muchos de ellos ni siquiera habían adjuntado una foto. Así que cuando tocaba el rato de “networking” decías “bueno, y ahora… ¿con quién coño hablo yo?”. Porque tampoco me parece que tenga mucho sentido dirigirse al primero que pase y decirle “¿Y tú que haces? Te voy a contar cosas de los blogs”. Es tirar muchas balas a ningún sitio, ¿no?
  • Ser algo más homogéneos: estamos de acuerdo en que en la diversidad está la riqueza. Pero mezclar a una actriz porno con un guardia civil, una cibervoluntaria con un webmaster de entretenimiento para adultos, un bloguero con un experto en hosting, un SEO con prestadores de servicios móviles… en fin, yo creo que las relaciones potencialmente útiles surgen cuando juntas a gente relativamente diferente pero con campos de interés común. Y a mí me dió la sensación de que allí el “interés común” era un tanto disperso.

En definitiva, que era mi primer evento de “networking” (definido como tal) y, la verdad, no me encantó.

Por lo demás, el día tuvo sus puntos interesantes: conocí en persona a Antonio (que ya era hora), tuve una agradable comida que compartí con Yolanda de la Fundación Cibervoluntarios, David de OjoBuscador, Daniel del Cuerpo Nacional de Policía (delitos informáticos, nada menos) y con Fernando de Ariadna Redes Sociales, un par de charletas agradables con desconocidos, un par de rencuentros con conocidos… pero en general, la sensación que tuve es de “bueno, ya que estamos aquí y somos gente maja, vamos a charlar un poco” más que de conversaciones especialmente productivas.

Aunque quizás se trate de eso, sin más. ¿No? No sé, esto del “networking agresivo” me ha dejado un poco descolocado. En todo caso, Emilio, ¡gracias por la invitación!. Si no fuera por ella, no habría tenido la oportunidad de experimentar la sensación por mí mismo.