Al final fue format c:. Después de hacerle una partición al disco y grabar allí mis datos (además de en una memoria USB, “por si las moscas”), reinstalé el sistema. La verdad es que es un momento tenso: “¿estoy seguro? ¿me habré olvidado de algo?”. Y aunque ha perdido parte de aquella gracia que suponía darle al enter después de escribir en DOS “format c:”, sigue sonando a momento ejecución.

Como no podía ser de otra forma, algo sí que olvidé: hacerme una copia de seguridad de los datos de Outlook. Afortunadamente, tenía el backup en la PDA, así que sólo perdí las dos o tres citas que había apuntado en los últimos días. Creo que las recuerdo todas…

Y luego, claro, el peñazo que supone ir reinstalando todo lo que había instalado. Afortunadamente, el PC tiene sólo cuatro semanas, así que no me había dado tiempo a trastear demasiado.

En fin, es de estas cosas que uno tiene que hacer de vez en cuando. Espero, de ahora en adelante, ser menos pardillo y tener un poquito más de cuidado…

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