Supongo que a estas alturas quien más y quien menos está al tanto de la situación en Notas de Fútbol. En resumen, gran parte del equipo de editores decidió salir en bloque de la empresa y montar su propio blog de fútbol. Hoy, en un post, explican sus motivos que, personalmente (y voy a insistir: PERSONALMENTE. Este post refleja mi visión personal de la jugada y en ningún caso una posición de empresa. Está claro, ¿no?), me dejan tanto en el fondo como en la forma un regusto agridulce por varias cosas.

Pero fundamentalmente porque la cosa, a pesar de haber tenido su “miga” interna, parecía reconducida y “zanjada” en términos de que cada uno había defendido sus intereses y había buscado su camino. No sé si era necesario (creo que no) tanto detalle y tanta explicación.

Soy de los que piensa que cuando las relaciones profesionales se terminan hay que procurar que lo hagan de la forma más fluida posible y minimizando el ruido. Lo contrario me parece (incluso desde un punto de vista puramente egoista) poco prudente. Pero bueno, supongo que es una opinión personal que no tiene por qué ser compartida.

PD.- Sí. He acortado sensiblemente el post, como podrán comprobar las 20 visitas directas y los suscriptores del feed a quienes les habrá llegado la versión completa. Cuando lo escribí (la madrugada anterior) le dí muchas vueltas tratando de defender mi punto de vista sin resultar ni ofensivo con el equipo de DdF (a quienes respeto por su trabajo y también a nivel personal a los que conozco) ni de generar ruido extra (que, como digo, creo que no beneficia a nadie). Pensaba que lo había conseguido, pero esta mañana un par de personas me han comentado que quizás había estado un tanto duro/vehemente (uno de mis defectos). Como dice el proverbio árabe, “si una persona te dice que pareces un camello, no le hagas caso. Si te lo dicen dos, mírate a un espejo”. Así que, pensando que mi post podía en vez de arrojar más luz, servir para echar más leña al fuego, lo he dejado en lo esencial.

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