6 de August, 2006
Turno de noche
En la fábrica de un cliente para el que trabajé me contaban lo complicado que era el tema del turno de noche. Si bien no todos los turnos eran iguales, y en el de noche las funciones eran más de complemento a la producción y limpieza, había unas 50 personas que tenían que hacer dicho turno.
Me contaban que durante un tiempo funcionaban con turno rotativo (una semana de mañana, una de tarde, y una de noche) hasta que en un momento hubo una masa crítica de gente que prefería tener turno fijo por la noche, y así quedó fijado ya para todos.
Nosotros estuvimos un día (bueno, una noche, en realidad la primera parte de la noche) haciendo trabajo de campo allí. La verdad es que no tiene pinta de ser nada fácil tener ese turno. Vas al revés que todo el mundo, lo cual puede ser un incordio para tu vida social y familiar. Pero es que además no dejamos de ser animalitos (diurnos, en nuestro caso) y el cuerpo (y la mente) no reaccionan muy bien a las alteraciones de los ritmos circadianos.
En todo caso, creo que es mejor tener un turno fijo (aunque sea el de la noche) que andar cambiando cada semana, porque eso sí que tiene que acabar siendo mortal de necesidad. Aunque parece que hay quien no está de acuerdo (y seguramente tenga razón, yo solo hablo de lo que creo que pasaría conmigo… y ni siquiera lo he experimentado).
PD.- Por cierto, que googleando un poco me he encontrado con un blog llamado Crónicas del Turno de Noche… y es que esto de los blogs es lo que tiene, que hay espacio para todos.




9 comentarios
Yo tengo un amigo que durante un tiempo organizó una vida casi perfecta en torno a su turno de noche.
Su pareja era profe en un instituto y trabajaba hasta las 3 de la tarde. el asunto era el siguiente: cuando él volvía a las 6:30 a casa su pareja se levantaba, desayunaban juntos y él a la cama y ella a trabajar. A las 15:30 ella volvía; él ya se había levantado y preparaba la comida. Comían juntos y tenían la tarde para ellos y sus cosas. A las 9:30 él se marchaba a trabajar y ella se acostaba.
Esa era la teoría y no parecía del todo mala. Sin embargo, supongo que hay un montón de inconvenientes, muchos me temo, asociados a llevar una vida cambiada a la de la mayor parte de los mortales.
Tema interesante este que comentas.
Un saludo,
Julen
O sea Julen que nunca dormían juntos… bromas aparte, es una buena combinación en un caso muy particular: pareja sin hijos con horarios “disjuntos”. Me temo que para el resto de los mortales sería imposible.
La distribución de prensa es una actividad que, por motivos obvios, implica un montón de gente trabajando de noche.
Os aseguro que la mayor parte de la gente que la realiza está deseando encontrar una oportunidad para cambiar a una ocupación “diaria”, pero también que nadie quiere estar cambiando el turno cada semana o cada mes.
Ahora hay dos grandes colectivos en ello: los que llevan toda la vida en ello, se han acostumbrado y no van a cambiar, y lo que acaban de empezar y que pretenden estar en ello hasta encontrar algo mejor…parece la descipción de una consultora
Bueno, incluso en el caso de la pareja con hijos tendría cabida. Al fin y al cabo, está intercambiando el tiempo de dormir y el tiempo de trabajar, que en ningún caso compatibilizaría con los hijos…
Pero vamos, yo lo veo más por el lado físico que por otra cosa; si a mí ya me da pena el invierno con eso de que se hace de noche enseguida, imagina que toda tu vida laboral fuese en ese plan…
Por otro lado, trabajar de noche también tiene sus ventajas: sólo imagina el tiempo que ganas en desplazamientos y la paz mental que se construye en ausencia de atascos…
“PD.- Por cierto, que googleando un poco me he encontrado con un blog llamado Crónicas del Turno de Noche… y es que esto de los blogs es lo que tiene, que hay espacio para todos.”
Cierto, y la lengua escrita es lo que tiene… que es fácilmente malinterpretable.
Por circunstancias de la vida, tuve que formarme en protección de riesgos laborales. Con lo de los turnos lo que me llamó la atención es que el que menos deteriora la salud a largo plazo es el de los médicos o enfermeros que trabajan en hospital con guardias (tan conocido últimante por las series de TV): cambiar todos los turnos a lo largo de la semana. Jornadas de 36 horas inclusive. Es paradójico, pero de esta manera, el cuerpo no se termina de acostumbrar (la mente si lo hace) y no se producen problemas de salud que un turno de noche prolongado o una rotación semanal o mensual (con su sucesión interminable de adaptaciones y desadaptaciones)produce (cambios digestivos, tendencia a la depresión, presión arterial alta, etc) Curioso, curioso.
Llevo 20 años trabajando en el turno de noche. El problema (porque en realidad es un verdadero problema) no radica solamente en trabajar de noche, sinó en la cadencia. Trabajo dos noches, descanso dos, trabajo tres noches, descanso dos, trabajo tres noches, descanso dos. La cadencia es dos-dos-tres. Como comprenderéis el cuerpo, la mente y la energía no están ni siquiera al 50% del rendimiento (y de la salud óptima).
Hemos intentado cambiar el horario, pero hay muchos intereses de por medio y no conviene.
Particularmente, creo que la idoneidad en trabajos a turno permanente (turno de noche), sería el trabajar semana entera de noches y descansar la siguiente. Es una buena forma de “aclimatar” el ritmo circadiano durante 7 días.
Francesc.
TENGO 50 AÑOS Y VUELVO OTRA VEZ A TRABAJAR DE ENFERMERA, POR IMPOSICION DEL GUION ME VEO EN LA OBLIGACION DE TRABAJAR DE NOCHE PERO
SEMANA CORTA Y SEMANA LARGA, CREEIS QUE EL ENVEJECIMIENTO SERA MUCHO MAS PREMATURO?
disfrutar de la noche