Antes que nada, ¿qué es el karma? Aparte de un concepto propio de filosofías orientales, el “karma” es el término que se ha acuñado en algunos servicios web con caracter social para medir la reputación de un usuario determinado. Así, los usuarios con más karma son los más respetados, y eso suele afectar a las valoraciones que realizan (ya que con cada valoración, transfieres parte de tu karma al elemento valorado, bien sea una noticia como en menéame o a otro usuario como van a hacer en blog.it). La forma de ganar karma puede ser más o menos compleja (aquí por ejemplo se explica cómo funciona en menéame).

Me parece una aproximación razonable para medir la reputación… pero creo que le falta un matiz que todavía no he visto en ningún sitio. Y es que, reconozcámoslo, a todos nos encanta opinar. Y opinamos de todo, hasta de lo que no tenemos ni puñetera idea. Si eso lo hacemos en nuestro blog, por ejemplo, allá cada uno y su responsabilidad de decir más o menos tonterías. Pero si lo hacemos a través de un sistema cuantitativo, entonces estamos sesgando dicha valoración.

Un ejemplo: imaginemos que soy un superusuario de menéame, con un karma alto. Cuando yo menee una noticia, esa noticia verá incrementado su karma y subirá en el listado de noticias, con más probabilidades de alcanzar la portada. ¿Problemas? Ninguno. Salvo que la noticia sea, por ejemplo, de software libre. Porque no tengo ni pajolera idea de software libre. De esta forma, estaría usando mi reputación para promover una noticia sin mayor criterio.

Otro ejemplo a la contra: imaginemos que soy un cutreusuario de menéame (algo más real que lo anterior, XD), con un karma discreto. Mi voto a una noticia tendrá poca repercusión en ella. ¿Pero y si resulta que va sobre algo en lo que tengo un conocimiento superior a la media? ¿No tendría sentido que mi opinión tuviese un impacto mayor, al ser una opinión cualificada?.

¿Y cómo se implementa esto? Pues se me ocurre que, al crear un perfil de usuario, uno pudiese repartir digamos 100 puntos de conocimiento a distintas áreas temáticas. De esta forma, cuando valorásemos una noticia en un área temática en la que tengamos altos conocimientos, nuestra opinión se vería sobreponderada. Y si lo hacemos en una en la que no tengamos conocimientos, a nuestra opinión se le aplicaría un factor corrector.

Para reconocer que los individuos evolucionamos en el tiempo, y que nuestros conocimientos evolucionan también, podría facilitarse que periódicamente (¿cada 6 meses?) uno pudiese alterar el reparto de sus puntos de conocimiento. Así se evitaría que algunos “piraos” se dedicasen a alterar ese reparto cada día con el objetivo de poder opinar de cualquier cosa.

PD.- Curioso, creo que me ha quedado un planteamiento muy de “juego de rol” cuando en mi vida he jugado a eso, ni en partidas reales ni en RPG en el ordenador.

PD2.- Soy consciente de la filosofía “políticamente incorrecta” que hay detrás de lo que digo, pero lo pienso honestamente: no todas las opiniones son igual de válidas, hay gente que sabe de lo que habla y gente que habla sin saber.

PD3.-Galli, si con esto Menéame llega a valer 200 millones, espero que te acuerdes de mí :)

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