Llevo años oyendo eso de la conciliación de la vida familiar y laboral, o personal y profesional… Mucha gente lo vincula a ser capaces de mantener separados tus entornos de trabajo y tus entornos de ocio: “cuando estoy trabajando, estoy trabajando… y cuando estoy en mi tiempo libre, hago lo que quiero” o cosas como “menos mal que ya llega el fin de semana y puedo disfrutar un poco”.

Para mí, vida personal y vida profesional no pueden estar separadas. Tienen que ser una sola, porque de hecho es una sola vida la que tenemos. Y es imposible mantener completamente aisladas un aspecto del otro (o de otros aspectos que tiene la vida, en realidad). Lo que es importante es compatibilizar todos los aspectos, equilibrarlos para que ninguno de ellos ahogue a los demás.

Mario ha desarrollado un interesante modelo, Los Cinco Capitales (siempre dije que para ser un gurú hace falta desarrollar un modelo que incluya un número, igual que los 8 thinking hats de Bono o los 7 hábitos de la gente altamente eficaz de Covey, o las 5 fuerzas competitivas de Porter, o las 4 P’s del marketing o…), que viene a poner de manifiesto eso mismo: que tenemos 5 bolsas de capital (biológico, intelectual, financiero, social y emocional) que tenemos que tratar de equilibrar.

Me gusta como base para la reflexión.