Últimamente está la cosa que no para en la oficina. Hoy ha sido por ser el día de Santiago y San Jaime. El viernes, dos becarios a los que se les va a incorporar. El jueves, hubo comida-celebración de fin de curso, y los más animados prolongaron con una cena. El hecho es que en la última semana hemos tenido “evento” con una concentración superior a la normal. Y es que entre cumpleaños, celebraciones de nacimientos, etc… al final acabamos “alternando” un montón al cabo del año.

Tortillas, unos sandwiches, empanada, saladitos… unas cocacolas o unas cervezas, una botellita de vino… improvisamos un “sarao” en un pispas.

Y claro, yo todavía tengo que montar el mío por mi despedida. Pero creo que, visto lo visto, lo voy a dejar para septiembre: ¡ahora está la agenda muy saturada!