Nunca he sido emigrante, ni por lo tanto inmigrante (eres el mismo, pero depende qui�n hable sobre t�). Siempre he pensado que tiene que ser duro cambiar tu pa�s, todas tus referencias, e irte a un mundo distinto a tratar de salir adelante, un mundo en el que encima te hacen sentir como un intruso.

Mirando por la ventana veo colgada en un balc�n la bandera de Ecuador. Un grupo de inmigrantes ecuatorianos se han juntado para ver el partido de su selecci�n en el Mundial. Les he o�do gritar, celebrar los goles y, finalmente, la victoria. Es la una de la ma�ana y todav�a les oigo reir, tienen un poquito de m�sica (nada del otro mundo). Tiene que ser fant�stico, para esta gente que lo dej� todo del otro lado del mar, tener esta oportunidad para compartir un poquito de “patria” con gente como ellos.

Aunque s�lo sea por un ratito, se habr�n sentido como en casa. El resto de los d�as ya nos encargamos nosotros de recordarles que no es as�