Supongo que todos los presentes est�n familiarizados con el vocablo “troll“. En internet, se ha dado en llamar a lo que vulgarmente podr�amos denominar “tocapelotas” en el mundo real.

A m� en particular me ha dado siempre miedo calificar a alguien de “troll”. He visto en demasiados sitios (foros, blogs, etc, etc.) que en cuanto alguien llevaba la contraria a la corriente dominante se le tildaba de “troll” y, en cuanto dos o tres lanzan ese grito, est�s condenado independientemente de la raz�n que pudieses tener o del tono que estuvieras usando en la discusi�n. Vamos, como el “�es una bruja!” en la edad media, daba igual lo que hubieras hecho o dicho, que ibas de cabeza a la hoguera.

Pero hay casos que no se entienden. Cuando alguien entra en una discusi�n sin venir a cuento, sin argumentos, con alusiones personales, sali�ndose del tema… cuando a los intentos conciliadores responde con m�s alboroto… cuando tiene un �nimo descalificador… cuando insiste aun cuando le das la raz�n… �qu� otra cosa puede ser?

Dicen que lo que hay que hacer es “no alimentar al troll”. Es decir, ignorarle. Pero… �y si te despistas y cometes el error de darle cancha la primera vez? Te ves enfangado en una discusi�n de besugos. Y en alg�n momento hay que parar…

En fin, no s�. Como dec�a en los comentarios de un post anterior, soy esencialmente egoc�ntrico. Llevo regular tirando a mal las cr�ticas. Aun as�, procuro “encajarlas” aunque no me gusten. Pero que me toquen las pelotas gratuitamente no. Y menos un d�a como hoy. Y no dir�is que no lo avis� que hoy estaba especialmente susceptible…

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