Hace ya unos meses que comentaba este tema sobre la met�fora del baloncesto, y hoy Tochismochis hace lo propio. El caso es que esta tarde he asistido en primera fila a una nueva edici�n de uno de los debates m�s cl�sicos en el mundo de la empresa: �estrellas o equipo?

Estamos trabajando con una organizaci�n comercial, implantando una serie de medidas orientadas a alinear comportamientos y a reforzar el trabajo en equipo. Total, que cuando hemos hecho la simulaci�n para comprobar el efecto de las medidas planteadas, ha surgido el debate.

Por un lado, el director del �rea comercial dice que no puede tolerar medidas que perjudiquen, siquiera un poquito, el status quo de sus estrellas. Que no puede prescindir de ellas y que, por lo tanto y bajo ning�n concepto, va a aceptar nada que les pueda molestar. Del otro lado, el responsable de RRHH opina que el negocio no puede depender de un n�mero reducido de estrellas, que su solidez y solvencia de cara a futuro depende de la calidad del conjunto, que a determinados niveles de crecimiento una estrella puede ser la soluci�n, pero que a medio plazo no hay estrellas que sean capaces de mantener la situaci�n.

�Mi opini�n? Estoy m�s cerca del segundo que del primero. Lo contrario, siendo cierto que “molestar” a tus estrellas puede generarte problemas, es una estrategia cortoplacista, que piensa m�s en el beneficio personal (”yo no quiero problemas”) que en el beneficio colectivo (”estoy dispuesto a asumir problemas temporalmente a cambio de mejoras a medio plazo”).