No, no estoy falt�n. Pero es que me gustar�a referirme a un peque�o “debate” que ha tenido lugar en el blog de Enrique Dans en las �ltimas semanas. Debate en el que mi postura no ha tenido mucha repercusi�n, pero para eso tengo un blog: para enfatizar lo que yo quiero decir.

Todo viene a raiz del (eterno y aburrido) tema de la industria discogr�fica. Enrique plantea claramente su postura en este post: “Aqu� mandamos los clientes. Tr�tanos mal, ins�ltanos, restringe nuestros derechos, y simplemente no compraremos. Pasaremos de ti, de tu m�sica y de tus peces de colores. �Quieres cambiar las leyes para protegerte m�s y tener un p�lpito m�s alto desde el que tirar piedras y perseguir internautas? Ah� os qued�is vosotros, vuestra m�sica, vuestro estilo directivo del siglo XIX y vuestras leyes. Nosotros, los clientes, los que de verdad mandamos aqu�, seguiremos haciendo lo que nos d� la gana. Ponnos a prueba. Y ver�s.”

De hecho, en un comentario (en otro post, pero que iba sobre el mismo tema) apuntilla: “�Que no quieres ser considerado un “puto proveedor”? (dicho sea con todo el respeto que siempre intento que mantenga este foro)… Por m� como si te quieres considerar la Reina de Saba (una vez m�s, disculpa, no pretendo sonar ofensivo, simplemente realzar mis palabras). Pero el mercado opina que eres un simple proveedor y que �l y s�lo �l fija tu precio. Si tu mercado dice que gratis, gratis ser�, y tendr�s que hacerles la pelota y ofrecerles valor para que decidan que gratis no, que pagar�n algo [...] O aprenden a vivir as� y, sobre todo, a respetar la sacrosanta voluntad de esos clientes a los que hoy insultan, o desaparecer�n. “

No digo que no tenga raz�n, sobre todo desde la perspectiva amoral sobre la que se mueve Enrique en estos temas: la moral no es pr�ctica, los bits son libres, los clientes tenemos el poder y haremos lo que nos plazca. Lo que me sorprende es que luego se desmarque con uno de sus recurrentes post-berrinche, como el de hoy contra la Terminal 4 de Barajas: “Suspenso. Un suspenso enorme. Un desastre. Una muestra de c�mo nunca se puede tratar a tus clientes. Que el responsable que corresponda, que seguramente estaba pasando tan tranquilo en su casa una ma�ana de domingo, se ponga las pilas. O que directamente se las quiten, las pilas, y los galones, y pongan a alguien que sepa manejar algo as�. La T4, claramente, les queda grande.”

Aunque quiz�s no deber�a sorprenderme tanto. Y es que parece que Enrique considera que siempre, y en todo lugar, el cliente es el rey. Que siempre hay que respetar su “sacrosanta voluntad” y que quien no lo haga “desaparecer�”. As� que debe de resultarle frustrante comprobar c�mo hay sectores (�cu�ntos, todav�a!) en los que esto, simplemente, no es as�. El cliente no es el rey, y el proveedor no es un “puto proveedor”. Es m�s bien al contrario. Siempre queda el derecho al pataleo, pero apuesto doble contra sencillo a que el pr�ximo d�a que le toque volar, Enrique pasar� por la Terminal 4, como un “puto cliente” m�s. Y si tiene que esperar colas, volver� a encabronarse como nos pasa a todos. Y, probablemente, lo volver� a contar indignado en el blog. Pero nada m�s. Los que pasan, en este caso, de sus (nuestros) peces de colores son esos “putos proveedores” a los que, si llegasen a enterarse de la existencia del blog de Enrique, les doler�a la barriga de tanto reirse.

Pero francamente, Enrique en concreto no me da ninguna pena. Si se defiende la pura “fuerza de mercado” como argumento casi �nico para el an�lisis de un sector… hay que resignarse a que en unos saldr�s ganando y en otros perdiendo.

Este post no tiene tags asignadas.

Posts relacionados