Siguiendo la ruta del autodescubrimiento personal, y teniendo en cuenta lo que decÃa Drucker de que “cuesta bastante más energÃa pasar de la incompetencia a la mediocridad que de la primera categorÃa a la excelencia”, hoy me gustarÃa reflexionar sobre mis fortalezas, esas que se supone deben constituir la base sobre las que construir mi futuro profesional.
Antes de que mis crÃticos se lancen, quede claro que también hablaré otro dÃa de mis debilidades (o, dicho más soft como suele gustar, “áreas de mejora”).
Todo esto surge de la reflexión personal, de ver a lo largo del tiempo qué hago bien y qué no, de compararme con otras personas de alrededor. Pero no dejan de ser mis visiones sobre mà mismo, seguro que los que me conocen pueden matizar más cosas (e incluso contradecirme) .
Vamos a ello (sin orden demasiado especÃfico):
Me relaciono bien con la tecnologÃa: sin ser un técnico, me siento cómodo con la tecnologÃa a nivel de usuario y también a nivel conceptual. Integro, por lo tanto, dos visiones que creo importantes ahora mismo; la tecnologÃa y el negocio. Habrá quien no lo considere muy especial, pero si miro alrededor creo que sà es un valor diferencial.
Conciencia de que la empleabilidad prima sobre un empleo fijo: conozco mucha gente que sigue anclada al modelo de “empleado para toda la vida”. Creo que, en los tiempos que corren, es una ventaja al menos saber que eso ya no existe.
Inteligencia: quizás suene poco modesto, pero qué le vamos a hacer. Académicamente siempre fui bueno, y no he perdido esas habilidades en el mundo laboral. Tengo una buena capacidad de análisis y sobre todo de sÃntesis; consigo extractar “lo importante” de un tema, “visualizar soluciones” o estructurar un argumento de una forma que me resulta natural, sin esfuerzo. Simplemente, “lo veo”.
Curriculum: tengo un curriculum bastante aparente; buena universidad, buenos resultados académicos, buenas empresas, continuidad en los empleos… un CV solvente.
Conciencia de la importancia del networking: hay gente (no hay más que ver el poco éxito que tienen algunas invitaciones genéricas a sistemas de redes sociales) que no cree que esas cosas sirvan para nada. A mà me parece que tener, cuidar y desarrollar tu red de contactos es la mejor garantÃa de que “pasen cosas”.
Generalista: tengo múltiples intereses, no me considero en absoluto un especialista. Eso me permite relacionar mundos distintos, tener una visión amplia de las cosas y defenderme más que bien en distintos entornos.
Autoconfianza: confÃo mucho en mà mismo, sobre todo a nivel de ideas. Si yo estoy convencido de algo, defiendo mi postura pese a quien pese y, además, suelo tener razón (¿no he dicho ya lo de la autoconfianza?).
Estabilidad: no me suelo mover en los extremos en ningún ámbito de la vida. Si todo el mundo está eufórico, yo seré el contrapunto de tranquilidad. Si todo el mundo está pesimista, yo seré el contrapunto de optimismo. Siempre haciendo contrapeso para que las cosas se mantengan centradas. No es esperable de mà arranques de furia, o de histeria, o de euforia, ni bandazos de ningún tipo. Siempre centrado.
Eficiencia: creo que en mà se cumple la norma de Pareto; con el 20% del esfuerzo consigo el 80% del resultado, lo cual me hace bastante eficiente para conseguir resultados más que aceptables.
Coherencia: vinculado a la autoconfianza y a la estabilidad; suelo tener mis criterios y actuar según los mismos, y además tiendo a mantenerlos a lo largo del tiempo (o, en su caso, a que evolucionen poco a poco o de forma justificada). No soy de “hoy A, mañana B”, y es difÃcil (que no imposible) pillarme en un renuncio.
Solvencia: o fiabilidad. Si alguien confÃa en mà para algo, (y yo le digo que sÃ) sabe con el 99% de seguridad que no le dejaré en mal lugar.
Compromiso: si me comprometo con algo, estoy al 100%. Nunca he sido de mirar el reloj “que ya me tengo que ir” cuando hay cosas por hacer.
Versatilidad: me muevo con comodidad en distintos ambientes, a distintos niveles, con distintos roles. Valgo, en muchos terrenos, “lo mismo para un roto que para un descosido”.
Aprendizaje rápido: ante situaciones y planteamientos novedosos, mi curva de aprendizaje es corta, al menos para llegar al punto en el que soy capaz de dar unos resultados aceptables (otra vez Pareto).
Comunicación: creo que utilizo bien el lenguaje, tanto escrito como hablado. No tengo un estilo de escritor, ni mucho menos, pero sà tengo un lenguaje funcional que me permite transmitir lo que quiero decir, además de que mi capacidad sintética me permite estructurar bien los mensajes.
EmpatÃa conceptual: sé ponerme en el lugar del otro. Quizás no tanto a nivel sentimientos, pero sà a nivel de argumentos; entiendo lo que otros quieren decir, y además puedo entender los motivos por los que lo dicen.
Trato fácil: creo que tengo un trato fácil, me gusta la conversación… creo que soy alguien con quien es cómodo relacionarse, y con quien es difÃcil “llevarse mal” (lo cual no quiere decir que no le pueda caer mal a la gente, claro).
Bueno, la modestia no la he puesto, ¿no?
Insisto, otro post para las debilidades.








“Consultor modesto”, me gusta el post porque se puede utilizar como un dec�logo de “buenas pr�cticas” o buenos h�bitos.
Tomo nota.
Bueno, ojo. Evidentemente todo son cosas “buenas” (si no, no ser�an “fortalezas”) pero no necesariamente una gu�a de buenos h�bitos, y me explico:
Aqui est�n las que considero mis fortalezas. Pero hay fortalezas que no pongo y que probablemente tambi�n sean buenas, pero simplemente yo no las tengo (lo veremos con las �reas de mejora).
Es decir, que son todas las que est�n, pero no est�n todas las que son. Esto no pretende ser un “lo que hay que tener”, sino un “lo que yo tengo”.
Enhorabuena por abrirte a compartir tus fortalezas. A veces pensamos que no tiene m�rito decir las cosas que haces bien, pues yo pienso que hay que tener valor para hacerlo y para argumentarlo. Es una declaraci�n de principios para los dem�s y para uno mismo.
El an�lisis que haces me parece muy racional; muy hemisferio izquierdo. No he visto tu lado emocional, que es el que te permite realizar todas esas fortalezas y por tanto seguro que las tienes;-) �Que hay de ellas?
Me parece muy acertado hacerte un an�lisis DAFO personal. Honestamente, siguiendo tu literatura digital estos meses, creo que la realidad se puede aproximar bastante a lo que dices. Vamos, eres creible.
Ahora, adem�s, se trata de que hagas el An�lisis de debilidades. Creo que este planteamiento te puede hacer una labor introspectiva importante y que te servir� para el futuro.
Saludos,
Emilio
�El lado emocional? Fijate que nunca lo hab�a pensado… quiz�s s�, soy demasiado “cerebral”. No es que no tenga sentimientos, pero no suelo compartirlos.
Tampoco soy especialmente creativo. S� que tengo buen sentido del humor (sano pero pu�etero), me gusta la “buena vida” y valoro cosas peque�as e importantes del d�a a d�a, por encima de otras cosas como el �xito o el dinero.
No s�, supongo que incluso en la forma de abordar el an�lisis se nota que no estoy acostumbrado a pensar en t�rminos de “hemisferio derecho”.
Co�o, coincidimos plenamente…y lo de la modestia, se lo dejamos a los dem�s…
Agur.
Te tengo abandonado porque llevo unos d�as de locos, pero voy tomando nota para ir creando la Marca Consultor An�nimo (C&A como la tienda de ropa �?)
S�lo un comentario. Yo tambi�n me considero inteligente, pero al contrario que t�, no tengo un buen expediente acad�mico. Soy m�s bien una persona de inventar e innovar que de interpretar y memorizar lo que otros han hecho.
No creo que el buen expediente y la inteligencia est�n relacionados.
A m� siempre me pon�an puntos negativos en esfuerzo…. una pena…
Muy valientes tus dos posts, aunque mejor tenerlos an�nimos. Google lo recuerda todo.
Creo que para tener un buen expediente acad�mico (en una carrera como la m�a, que mezcla un poco de todo) s� hace falta la inteligencia.
Otra cosa es que se pueda ser inteligente y no tener un buen expediente, que todo puede ser.
[...] Yo era un consultor anónimo que, en un momento determinado, se planteó abandonar su carrera en consultorÃa. El motivo principal fué la sensación de que estaba llegando a una etapa que no me iba a gustar, en la que las responsabilidades y exigencias iban a crecer, donde iba a tener que ser un “gerente” (gestionar proyectos, equipos, clientes) cosa que no me apetecÃa ser. Abrà una etapa de reflexión para tratar de identificar fortalezas y debilidades, identificar qué querÃa ser de mayor… y en eso llegó la oportunidad de unirme al equipo de Weblogs SL. [...]
para todos la fortaleza es importante soy de panama y tengo 18 años hay que ser cada ves mas fuerte cuando le pasan problemas y sentrarse en el unico que le va adar fuerzas es DIOS a cada quien que se meta a internet busquen de DIOS. chao cuidense y qie DIOS les bendiga.
[...] La otra cara de la moneda. Si en otro lugar hablaba de mis fortalezas, éstas son cosas que considero que son en cierta medida un lastre para mi evolución profesional. Supongo que susceptibles de mejorar (algunas) y otras que vienen de serie y no hay posibilidad de tocarlas. Vamos allá (también de forma desestructurada): [...]
hola a todeoa sepan argumentar bien okj
[...] Hace un par de años, en pleno proceso de reflexión personal, escribà sendos posts analizando las que consideraba que eran mis fortalezas y mis debilidades como profesional. Bueno, vale, he escrito muchas cosas a lo largo de estos tres años y medio (¿ya?). [...]