Dec�a laceci, en un comentario a mi anterior post, que cambiar de trabajo “es f�cil: preg�ntate qu� quieres ser ‘de mayor’, qu� te llena hacer en tu vida, con qu� actividades te sientes a gusto y luego valora si realmente puedes reencaminar tu carrera a eso y sobre todo si te compensa el cambio (socialmente, econ�micamente…)“.

Estoy de acuerdo con su planteamiento en l�neas generales, menos con lo de “es f�cil”. Todos y cada uno de los pasos exigen enfrentarse a reflexiones de calado, de esas que en el d�a a d�a nos hemos olvidado de tomar. La primera, saber “qu� quieres ser de mayor“. Que es la principal pregunta de todas, porque como dice aquella frase, “ning�n viento es favorable para quien no save a d�nde va“.

Lo que pasa es “qu� quiero ser de mayor” se ha aplicado, casi siempre, al terreno laboral. “Quiero ser astronauta”. O “quiero ser bombero”. Ahora, pasados los a�os, ya no so�amos con las mismas cosas, pero el “ser algo” lo seguimos identificando con nuestra profesi�n. Y me parece que debe abordarse con m�s amplitud…

Stephen Covey propone, en su libro “Los 7 h�bitos de la gente altamente eficaz” (libro muy recomendable, pese a su t�tulo que nos lleva a pensar en autoayuda barata), un ejercicio francamente poderoso. Se trata de imaginar un funeral, con todo lujo de detalles. Qui�n est� all�, cu�les son sus sentimientos. Quiere que nos imaginemos el funeral m�s intenso del mundo, ese en el que todos los presentes (familiares, amigos, compa�eros de trabajo…) tengan un sentimiento profundo de p�rdida respecto al fallecido. �Qu� clase de persona ser�a para que todo el mundo se sienta as�? Te acercas un poco m�s… y eres t� mismo.

La idea est� en tratar de visionar qu� queremos ser para todos los que nos rodean. Qu� queremos ser para nuestros familiares, para nuestros amigos. Qu� comportamientos tenemos que poner en marcha para que, cuando faltemos, esos sean los sentimientos que generemos. Porque eso ser� lo que importe en la vida.

En fin, no es f�cil. Es mucho m�s sencillo pensar qu� har� el Madrid esta noche, saber si acabaremos esta propuesta antes de que el cliente la pida, acordarse de echar gasolina, pensar que si la OPA de Gas Natural era peor que la de Endesa o viceversa…

Pero no me dig�is que no puede ser un ejercicio de “visioning” poderoso. Podemos imaginar c�mo queremos que sea nuestra vida, adem�s c�mo queremos que sea en cada �mbito de ella: el familiar, el profesional… y si somos capaces de visionar eso, sabremos hacia d�nde queremos ir. Y entonces sabremos qu� vientos nos llevan hacia all�, y cu�les no.

F�cil, �no?