Estos d�as ando un poco alelado a cuenta del ni�o. Y es que te dicen “buf, lo de dormir” y t� piensas “bueno, no ser� para tanto”. Pero lo es, lo es. Y durante el d�a uno intenta llegar a todo pero tiene medio cerebro apagado (lo que no s� es qu� medio: �el creativo? �el racional? �mitad y mitad?).

Tengo suerte de que tengo un trabajo (y un jefe, y unos compa�eros, y… vamos, que es una gran combinaci�n de factores) flexible, con el que puedo disponer de mi tiempo de forma m�s o menos razonable. Es a lo que me refer�a cuando dec�a que prefiero esto a esa baja de paternidad de 10 d�as. �De qu� me sirve si al d�a 11 el ni�o sigue sin poder dormir y no me permiten, por ejemplo, llegar “tarde” o marcharme “antes” si ya no doy m�s de m�?

Ojo, que sea flexible no quiere decir que sea jauja: las exigencias (en cuanto a que el trabajo est� hecho en tiempo y forma) siguen ah�. Pero al menos puedes jugar con el tiempo para cumplirlas. Porque si no… Aun as�, hay d�as inevitables. Ayer ten�a una reuni�n a las 9 en punto con un cliente. No dorm� nada en toda la noche. Y all� me present� con los ojos como platos, puesto hasta las cejas de caf�. Me mantuve como un campe�n, creo que no bostec� demasiado (o al menos creo que no se not�) y que no dije demasiadas tonter�as.

De todas formas, seg�n se vea el percal, siempre se puede sacar el tema al primer bostezo: “perdona, es que acabo de tener un ni�o y…”. Habitualmente las miradas son de comprensi�n/cachondeo/conmiseraci�n, y todo va como la seda. Al fin y al cabo, que tu hijo reci�n nacido no te deje dormir es mucho m�s presentable que decir “vengo de gaupasa (empalmada) porque me he pegado una fiesta de las que hacen �poca”.

La experiencia de trabajar con esta especie de “estado alterado de la percepci�n” es curiosa; de repente me paro y pienso “�qu� leches estaba haciendo yo?” o “�qu� d�a es hoy?” o “�He comido ya o todav�a no?”.

Pues no, no he comido todav�a. Me voy a casa a comer con mi familia. Igual hasta echo un sue�ecito…