Rafa propone un interesante debate sobre la subcontrataci�n en el mundo de la consultor�a. No se refiere al hecho de que las empresas subcontraten parte de sus procesos a consultoras, sino a que las consultoras subcontraten parte de sus propios procesos a otras consultoras (el denominado bodyshopping).

Al margen de consideraciones morales sobre la degradaci�n del empleo y dem�s, lo que plantea es muy acertado: �Qu� sentido tiene pagar tarifas de “gran consultora” si luego el trabajo te lo hace gente de “peque�a consultora”? �Qu� valor diferencial aporta la gran consultora que justifique el sobreprecio? �Es un valor real o solo figurado?