��81 puntos!! Esa es la cifra que Kobe Bryant, el jugador estrella de Los �ngeles Lakers, consigui� en su partido de la NBA este fin de semana. No es que yo sea especialmente aficionado al baloncesto, pero s� lo suficiente como para saber que es una burrada. ��81 puntos!!.

Pero, y ah� viene mi reflexi�n “todo a 100″ de hoy, 81 puntos de Bryant sobre los 122 que marcaron los Lakers… supone un 66% de los puntos que anot� todo el equipo. Es evidente que la marca de Bryant hizo vibrar a toda su afici�n, pero m�s que un motivo de alegr�a, a m� me parece un motivo de preocupaci�n.

Que en un equipo haya tanta dependencia de un solo individuo, dice bastante poco de dicho equipo. Las habilidades no est�n adecuadamente compensadas: uno anota, y el resto… �mira?. �Qu� pasa el d�a que Bryant no mete 81 o 50 o 35 puntos? Pues que los Lakers tienen un serio problema.

Y luego hay un segundo punto interesante: �c�mo se sienten el resto de componentes del equipo cuando ven que su contribuci�n, por mucho esfuerzo que hagan, est� siempre eclipsada por “la estrella”?. Quiz�s, si tienen esp�ritu de gregarios, puedan vivir con ello. Pero sospecho que nadie que llegue a la NBA puede tener ese esp�ritu: posiblemente han sido, durante toda su vida “el mejor” de su equipo. El mejor del instituto, el mejor de su universidad… y llegan a la NBA y tienen que soportar que un tipo, que convive con ellos, les deje a una distancia sideral.

Habr�a que ver c�mo es ese vestuario. Y es que no siempre la existencia de un outperformer es buena para el conjunto: soluci�n a corto plazo, pero problema a largo plazo.

Aunque, al parecer, era incluso peor cuando conviv�an dos gallos en el mismo corral: la coexistencia de Kobe Bryant y Shaquille O’Neal deb�a ser espantosa. A veces, lo que parece una bendici�n, puede convertirse en un verdadero quebradero de cabeza.

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