Hace unos meses hac�a una descripci�n, m�s o menos fidedigna, de lo que suele ser la carrera de un consultor (en determinado tipo de firmas - solo con decir “firma” creo que ya es un indicativo) traducida a la evoluci�n de los despachos. De staff/pradera, a sitio permanente, a despacho compartido, despacho individual… hasta alcanzar el despacho de la esquina.

En las pr�ximas semanas, sufriremos (s�, s�, sufriremos: ya hablar� al respecto otro d�a) una mudanza. Una nueva planta, con una nueva disposici�n del espacio. Nuevos puestos de trabajo, y un reparto por hacer.

Y ah� viene el absurdo. Resulta que es una planta en la esquina de un edificio. Con ventanas en dos de los laterales, de las que se aprovechan unos cuantos despachos (l�gicamente, el de la esquina es para el jefe), y luego m�s puestos “interiores”. �Y qu� ocurre? Pues que, a pesar de quedar despachos “nobles” (con ventana) sin ocupar (y sin perspectivas de que eso vaya a ocurrir), al grueso del grupo se le va a a “hacinar” (es una exageraci�n; los puestos no est�n demasiado mal) en los puestos interiores, con menos luz y menos intimidad. �Por qu�? Por una cuesti�n de categor�a: si no tienes la categor�a “X”, no puedes ocupar despacho. Aunque ese despacho se vaya a quedar muerto de la risa, y t� te dejes los ojos sin luz natural.

Son este tipo de cosas absurdas y pol�ticas sin sentido (o, mejor dicho, aplicaci�n descerebrada de unas pol�ticas que pueden ser razonables) las que me hacen rebotarme contra el mundo corporativo y sus tonter�as.

Este post no tiene tags asignadas.

Posts relacionados