En los �ltimos d�as se ha generado un interesante debate en La Madici�n de S�sifo sobre la flexibilidad laboral y la capacidad de autorregulaci�n de los trabajadores (y la renta b�sica, aunque esa es otra historia).

Mi sensaci�n es que hay trabajos en los que ya funciona esa autorregulaci�n: en la mayor�a de los aut�nomos, y tambi�n en muchos otros sitios (consultor�a inclu�da… bueno, a veces).

Para m�, hay tres formas que determinan que un trabajador, al libre albedr�o, decida trabajar en vez de no trabajar:

a) Pura coerci�n: “o est�s aqui de 6 h a 14 h, o no cobras”. Es el mundo del control de presencia, las sanciones, el absentismo… en mi opini�n, el peor m�todo posible. Te aseguras la presencia f�sica (a veces ni eso, no hay m�s que ver cifras de absentismo) pero no el rendimiento.

b) Presi�n por los resultados: “arr�glatelas como veas, pero esto tiene que salir as�, y si no t� mismo”. En este caso, la presi�n para trabajar no proviene del control, sino de la exigencia. Es el mundo de los objetivos, los indicadores, la retribuci�n variable… puede parecer m�s “desorganizado”, y desde luego exige de los “jefes” un mayor esfuerzo a la hora de establecer objetivos y de confiar en su gente, pero creo que permite unos mejores resultados y da al trabajador la capacidad de autorregularse.

c) Implicaci�n pura: es el caso en el que alguien se siente tan comprometido con su trabajo que lo ve casi como un hobby, disfrutando el tiempo que le dedica. En este caso, no hace falta nadie que incentive ir a “trabajar”, porque uno va solo, e ir�a casi sin cobrar.

Mis sensaciones me llevan a pensar que el modelo c) es muy bonito, pero dif�cilmente gestionable ya que requiere un tipo de persona muy concreto, no tan abundante. Ser�a el ideal, pero hay que desenga�arse, no es nada com�n.

Sin embargo, pienso que el modelo b) es perfectamente aplicable a pr�cticamente todos los trabajos del mundo. Seguro que exige cambios de mentalidad en “jefes” y en “trabajadores”: eso de que cada uno se autorregule puede crispar los nervios de m�s de un jefe controlador, y para los trabajadores tambi�n supone asumir una responsabilidad sin la que se est� muy tranquilo. Pero, a la larga, seguro que es m�s efectivo para lograr objetivos.

Lamentablemente, me temo que en demasiados sitios el modelo existente es el a). Incluso en algunos, donde se aplica el b) de forma superficial, lo que subyace sigue siendo un modelo de control.

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