“Despedirse a la francesa” es una expresi�n que tiene, seg�n encuentro explicado en esta web, este origen:

“Durante el siglo XVIII hab�a entre las personas de la alta sociedad francesa una moda que consist�a en retirarse de un lugar en el que se estaba realizando una reuni�n o velada, sin despedirse, sin siquiera saludar a los anfitriones. Lleg� a tal punto este h�bito, que era considerado un rasgo de mala educaci�n saludar en el momento de la partida. No se objetaba, por ejemplo, que la persona mirase el reloj para dar a entender las circunstancias por las que ella deb�a retirarse, pero de ninguna manera se ve�a con buenos ojos que el asistente saludase antes de ausentarse. Esta costumbre, en Francia dio origen al dicho sans adieu (sin adi�s), que el lenguaje coloquial espa�ol acu�� en la forma “despedirse a la francesa”, pero en este caso como equivalente de reprobaci�n del comportamiento de alguien que, sin despedida ni saludo alguno, se retira de una reuni�n.” (Profesor Esteban Gim�nez)

Lamentablemente, mucha gente sigue manteniendo este comportamiento. Pienso en antiguos compa�eros, o compa�eros actuales… gente con la que, sin tener una relaci�n �ntima, si has tenido contacto cordial y m�s o menos frecuente: un mail por all�, una llamada por all�… de repente, mandas un mail y te lo devuelven porque el usuario ya no existe. El tipo ha cambiado de trabajo y ni lo ha dicho.

Hoy por hoy, con lo f�cil y sencillo que es mandar un “mail a todos mis contactos” en el que diga, simplemente, “a partir de hoy mi mail es �ste, un saludo”, el no hacerlo me parece una falta de educaci�n. Y no solo eso, tambi�n de una miop�a galopante. Evidentemente, habr� quien piense que yo no merezco la pena como “contacto a mantener”. Pero es que yo pienso que todo el mundo merece la pena como “contacto a mantener”. El mundo y la vida dan muchas vueltas, y no sabes con qui�n, y en qu� condiciones, te vas a encontrar en el futuro. As� que no cuesta nada quedar bien.

Yo tengo claro que, si en el futuro me vuelvo a encontrar con alguno de esos que se han “despedido a la francesa”, mi relaci�n con ellos no va a ser, por defecto, cordial ni mi predisposici�n a hacerles un favor, por defecto, tampoco va a ser muy elevada. Todo depender�, �nicamente, de lo que me interese a mi en ese momento.

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