Un sistema de gesti�n documental puede parecer algo muy bueno y muy l�gico: cojamos todos los documentos que tenemos en nuestros discos duros y centralic�moslos en un sistema que los guarda, que hace copias de seguridad, que te gestiona versiones de un mismo documento, que gestiona la concurrencia de acceso a un documento, que guarda un hist�rico de todas las acciones realizadas en ellos, en el que cualquier persona de la empresa puede buscar… vamos, la soluci�n a todos nuestros problemas documentales y el primer paso hacia el “paper-less office”.

Uno, claro, est� acostumbrado a trabajar con disco duro y, como mucho, disco compartido en red… ah� el riesgo es mayor, claro. �Y si se te estropea el ordenador y no has hecho copia de seguridad? �Y si te vas de la empresa y no dejas tus archivos al resto? �Y si tu forma de organizar archivos es ca�tica? En definitiva, se requiere m�s responsabilidad propia sobre los documentos que se manejan.

Pero el Sistema de Gesti�n Documental se responsabiliza por t�. �l se queda con tus documentos, t� tranquilo. Y si te vas de la oficina (a un cliente, por ejemplo) tienes que pedirle que te los “preste”, por favor. Pero… �ay de t� como resulte que en el cliente necesites algo que no hayas pedido previamente! Impotente, tu �nica soluci�n es irte a la oficina a suplicarle a tu sistema que te deje esos archivos…

Ah, y cuando pensabas que se los hab�as pedido, resulta que te acercas a la oficina para imprimirlos y �l va y decide, por s� mismo, que ya se los puede quedar otra vez. Sin decirte nada. Y llega el domingo, te vas a poner a currar en tu casa (que maldita la gracia que te hace, pero bueno) y resulta que el “#**&%#” del Sistema se ha quedado con tus documentos. Conclusi�n, madrugar m�s todav�a para, antes de ir al cliente, pasarte por la oficina a recuperar tus documentos y as� poder trabajar con ellos.

Y eso, claro, suponiendo que funciona bien. Porque, �qu� pasa cuando se cae temporalmente la red de la empresa? �O si te empieza a decir que no, que no te deja grabar el documento como versi�n? �O que “t� no tienes privilegios para ejecutar esa acci�n”? Por no ponerte a pensar (un suponer tonto) que se te quema el edificio…

La man�a que tienen algunas empresas con poner piedrecitas en el trabajo de sus empleados, oye.