O el despacho de la esquina. Ese al que todo el mundo quiere llegar, que representa el status de una posici�n…

Cuando uno es un recien entrado, es dif�cil (si no imposible) que tenga un despacho. Con suerte, y si se trata de una empresa de mucha relevancia, tendr� un lugar asignado (un “garito” le llam�bamos nosotros), pero lo m�s habitual es iniciarse en el “staff” o “pradera”. Grandes superficies, generalmente en el centro de la planta y con poca o ninguna luz natural, con sitios sin asignar que cada uno se agencia de la mejor manera posible (dejando su ordenador de un d�a para otro, pidiendole al m�s madrugador que “le coja sitio”, o directamente madrugando m�s que los de al lado: en �pocas de overbooking, hay verdaderas competiciones!!).

Con el avance de la carrera profesional, uno va mejorando y puede que le asignen un “garito”. Suele ser igual que el “staff”, pero separado del de la tropa. Adem�s de ser un sitio fijo, ya suelen ponerte tu nombre, asignarte un tel�fono… vamos, como un despacho pero sin paredes.

Lo siguiente es el despacho. Generalmente se empieza con un despacho muy peque�o (con ventana, o casi con tragaluz) o con un despacho m�s grande compartido con otro de tus iguales. Sin duda, se gana en intimidad. Y en status.

Y ya lo que queda es crecer. Que crezca el tama�o de tu despacho (igual ya puedes tener una mesa orientada en horizontal con dos sillas para minireuniones, en vez de una mesa pegada a la pared), que crezca el tama�o de tu ventana, y que la situaci�n del mismo se vaya acercando, poco a poco, hacia el lateral del edificio.

As�, el d�a menos pensado, te encuentras en el despacho de la esquina. El corner room. El tama�o ser� ya apreciable, y es posible que tengas una mesa redonda auxiliar para reuniones (o para acumular papeles, depende de cada uno). Y, en el colmo ya del status, un sof� o incluso un tresillo para reuniones de representaci�n. Cuando tienes sof�, ya puedes decir que eres alguien… y dormir alguna que otra siestecilla!