Sigo con el tono relajado de estos d�as de pre-s�ndrome post-vacacional (debe ser un puro mecanismo de defensa). La verdad es que desde que escribo el blog, mi mente va capturando cosas a diario, escenas que me sugieren “esto d� para un post”. Supongo que deber�a hac�rmelo mirar, porque muy bueno no ha de ser. El caso es que durante las vacaciones he capturado alguno de esos momentos.

Parte de las vacaciones las he disfrutado en la playa, en el norte de Espa�a (qu� maravilla de sitios, de playas y de todo). Y all�, tumbado en la arena, pensando en nada… de repente, suena un m�vil. Y despu�s de varios tonos, el tipo de al lado lo coge y empieza a hablar. De trabajo. Que si m�ndale el email a �ste. Que si habla con mengano para que solucione aquello. Que si….

Me amarg� el rato. Uno se va a la playa intentando desconectar, aunque sea un poquito, del mundo laboral, y siempre hay un petardo al lado que te recuerda, m�vil en mano, que el trabajo no est� tan lejos como a t� te parece, sino solo a unos d�as de distancia.