El curriculum vitae, esa herramienta fundamental para la movilidad laboral.

Redactar el primer curriculum es como un parto, algo complicad�simo. Primero, no se suelen tener muchas cosas que contar, con lo cual siempre queda la sensaci�n de “qu� curriculum m�s pobre tengo”. Y segundo, el mundo en general transmite la sensaci�n de que elaborar un curriculum es una especie de “ciencia”, que hay cosas que deben hacerse y cosas que no deben hacerse, y que si no aciertas con la forma adecuada nadie te va a contratar. Ah� surgen un mont�n de cursos para redactar un curriculum, libros de autoayuda, “d�jame a ver el tuyo c�mo lo has hecho”…

Uno tarda un tiempo (uno o dos ciclos) en entender que el sentido com�n es la mejor arma a la hora de redactar un curriculum. Se trata, simplemente, de presentarse en versi�n resumida. Y de atraer la atenci�n de un posible seleccionador que revisa, adem�s de la tuya, otro mont�n de referencias. “�Qu� puedo ofrecerte yo que no te ofrezcan los otros?”. Esa debe ser la pregunta inicial sobre la que construir.

Afortunadamente, a partir de ah�, todo va a mejor. La experiencia profesional se acumula, y al menos tienes cosas que poner. Lo cual no quiere decir que est� exento de dificultades: �c�mo explicas esta temporada en blanco? �c�mo justificas lo poco que duraste en aquella empresa? �c�mo encaja ese salto de sector en tu trayectoria?

Y hay una cosa que tambi�n es dif�cil: cuando quieres dar un giro a tu carrera profesional, redactas tu CV y te da la sensaci�n de que tu trayectoria anterior est� marcando una direcci�n de la que resultar� dif�cil escaparse. Que cualquiera que lo lea va a pensar “con esta experiencia, no cuadra con el puesto”. Que tu curriculum te aboque a ir a sitios a donde no quieres ir.