IBM lo anunci� en 2003: ofrec�a un a�o sab�tico a sus empleados, con el 35% del sueldo y manteniendo sus derechos laborales (antig�edad, cotizaciones a la seguridad social, seguros…) hasta la reincorporaci�n.

�Un regalo envenenado?

Durante a�os, las compa��as americanas hab�an vendido lo del a�o sab�tico como una ventaja para el empleado, un s�mbolo de lo bien que quer�an tratarlos: “te doy tiempo para ti, y te sigo pagando!!”. Una forma de conciliar la vida personal y la profesional. En los webs de las empresas se pon�an experiencias (”yo hice un viaje alrededor del mundo”, “yo aprovech� para terminar mis estudios de postgrado”, “yo…”).

Para IBM, esta medida supon�a por lo tanto un doble beneficio: reducir costes (aun de forma temporal) en �pocas de vacas flacas y, adem�s, generarse una imagen como “empleador de referencia” por lo bien que trataba a sus empleados.

Pero… para un colectivo que est� “quemado” (las vacas flacas no son buenas para nadie: salarios congelados, periodos de inactividad junto a periodos de mucha presi�n para sacar trabajos que se venden baratos, etc.), un a�o sab�tico es la oportunidad de parar, reflexionar… y posiblemente buscarse otro trabajo sin el miedo de “estar en el paro”. �Consecuencia? La empresa se quita de enmedio a un recurso caro, que le sobraba y al que le costaba despedir.

En Espa�a, la indemnizaci�n por despido improcedente es de 45 d�as por a�o trabajado. Eso viene a sumar… el 12,5% del sueldo de un a�o (fiscalidad al margen). Para empleados con m�s de 3 a�os de antig�edad, la indemnizaci�n supondr�a el 37,5% del sueldo de un a�o.

As� pues, para el colectivo de empleados fichados en la �poca de las vacas gordas (la burbuja .com y dem�s parafernalia), con m�s de tres a�os de antig�edad… resulta m�s barato darles un a�o sab�tico (y que ellos se busquen otro empleo, posiblemente sin apurar el a�o completo) que despedirles e indemnizarles. Si el sueldo durante el a�o sab�tico se queda en el 25%… el mismo razonamiento es aplicable para personas con dos a�os de antig�edad.

A�o sab�tico: �medida para las personas… o contra las personas?