Recuerdo cuando me enfrentaba a mi primera experiencia laboral. Uno era uno de tantos estudiantes de su facultad, todos con un CV m�s o menos igual (�qu� pongo que lo haga especial? Eso s� que era rascar donde no hab�a!!). En nuestro caso, la universidad organizaba unas presentaciones de empresas, al final de las cuales se nos animaba a enviar el curriculum. L�gicamente, se encontraban con 80-100 CV’s entre los que discriminar.

Por aquel entonces, yo era un completo “seleccionado”. Me presentaba a las entrevistas de selecci�n como perrito en la perrera, esperando que alguno de ellos se fijase en m� en vez de en el que acababa de pasar. La t�ctica era aplicar a tantos procesos como se pudiera, y decir que s� casi al primero que te lo pidiese.

Sin embargo, a medida que ha ido avanzando mi carrera profesional, a mi versi�n de “seleccionado” se ha ido a�adiendo otra: la de “seleccionador”. Se discrimina mucho m�s a qui�nes env�as tu CV. Te interesa mucho m�s conocer qu� hay detr�s de esa entrevista. Se pregunta todo lo que se te pasa por la cabeza. Y te da mucho menos miedo decir “no me interesa”.

Quiz�s sea todav�a un tanto presuntuoso decir que en realidad la empresa no te selecciona, sino que eres t� quien selecciona la empresa. Sin embargo, es cierto que las cosas tienden a equilibrarse a lo largo del tiempo, y que los procesos de selecci�n unidireccionales se van transformando en bidireccionales…