Vengo de un curso de formaci�n. Otro m�s. Jurar�a que ya escrib� algo al respecto otro d�a, pero no he sido capaz de encontrarlo, ni con el Technorati ni “a pelo”, as� que supongo que me lo imagin�… o lo “pre-escrib�” en mi mente, cosa que suelo hacer a menudo (sobre todo yendo en el transporte p�blico).

El hecho es que, como digo, vengo de un curso de formaci�n. Las firmas de consultor�a se vanaglorian de invertir mucho en la formaci�n de sus empleados. Que no es cosa mala, porque soy ferviente creyente de que la formaci�n es la palanca sobre la que apalancar la aportaci�n de los individuos.

El problema viene a la hora de c�mo se plantea la formaci�n. Sesiones de “reciclaje” en la que lo que m�s se recicla son las presentaciones (que son la misma del a�o anterior, que era la del anterior, que era…), hechas por alguien que o est� harto de decir lo mismo o no tiene ni idea del tema, enfocadas m�s a “cubrir el expediente” que a intentar ense�ar algo, que apenas tienen en cuenta el conocimiento (o la falta de �l) de los asistentes, que no se dirige a lo que el asistente quiere/necesita aprender, sino a lo que resulta m�s f�cil ense�ar…

Si alguien consiguiese medir el “retorno de la inversi�n en formaci�n” (uno de los grandes temas de la historia de la consultor�a, se han vendido miles de sistemas que pretenden medirlo, pero al final…) la cosa quedar�a como una inversi�n desastrosa… o al menos con esa sensaci�n me quedo cada vez que salgo de un curso como el de hoy.