Voy a enlazar con un comentario an�nimo en el post del glamour

“Dicen que los consultores y las prostitutas tienen en com�n el hecho de esperar a que llegue el cliente perfecto para quedarse con �l para siempre (Tipo Pretty woman).”

Pues yo a esa frase me adhiero… seg�n la temporada. Y es verdad que hay veces en las que te toca un cliente en el que dices: “lo bien que estar�a yo aqui trabajando” “qu� bien se vive aqui” “lo que cobran y se tocan el… “. Eso no se puede negar.

Pero yo hay algo que valoro mucho de la consultor�a, y es la posibilidad de variar, de alternar. De tener un cliente nuevo cada x tiempo, de conocer un nuevo negocio cada x semanas, de relacionarme con personas distintas…

A veces he tratado de imaginarme fuera del negocio. Sentado, por ejemplo, en una oficina “cl�sica” (funcionarial, vamos, que es el paradigma de la oficina cl�sica), dentro de un mismo departamento por lustros, compartiendo mesa y caf� con los mismos compa�eros durante meses, y meses, y a�os, y a�os. Y, francamente, se me ha ca�do el alma a los pies…