En Tachnovation hablaban, hace unos d�as, de que la colaboraci�n fomenta la creatividad. Y estoy de acuerdo, aunque l�gicamente hay m�s.

La creatividad es un concepto dif�cil de poner en pr�ctica, sin embargo, tambi�n es susceptible de ser cultivada. Existen m�todos y t�cnicas que sirven para generar ideas nuevas. Ideas a las que habr� que pulir y dar forma, sin duda, pero constituyen el germen de la innovaci�n.

La creatividad no es, por tanto, un ejercicio de casualidad, de “idea feliz”, de manzanas cayendo sobre la cabeza. La creatividad se puede aprender.

Otro factor que contribuye a la creatividad es, l�gicamente, el conocimiento. Cuanto mayor es el conocimiento (no tanto el del especialista, sino el “saber renacentista”, el saber un poco de todo), mayor posibilidad hay de que surgan asociaciones de ideas que resulten novedosas.

Finalmente, la diversidad contribuye de manera importante a la innovaci�n: la colaboraci�n entre individuos parecidos dar� menos resultados que la colaboraci�n entre individuos complementarios o completamente distintos.

As� pues, creatividad como mezcla de conocimientos, colaboraci�n en la diversidad y m�todo.

Ah, bueno, y luego el “peque�o detalle”: la voluntad de ser creativo, de innovar, de salirse del camino marcado. El creerse eso de que “si seguimos haciendo las cosas como las hemos hecho hasta ahora, no podemos pretender obtener resultados distintos”.

Pero esa ya es otra historia…